• Miércoles 26 de marzo de 2008 | San Luis, República Argentina

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LOS INVESTIGADORES TODAVIA TIENEN MUCHOS INTERROGANTES

Es inminente la detención de la madre del bebé degollado el domingo

 

Vanesa Guzmán está internada y es la principal sospechosa por el crimen. Siempre agredía a su bebé después de hacerle escenas de celos a su pareja. Tratan de determinar si después de matarlo quiso suicidarse.

 

Que Lautaro, el bebé de un año y diez meses degollado el domingo, fue asesinado por su madre es la principal hipótesis que manejan la Policía y la jueza Penal de San Luis Carina Gregoraschuck, que ordenaría la detención de Vanesa Guzmán por homicidio agravado. Pero la certeza está más lejos en el caso de las lesiones que sufrió la madre. Hasta hoy los investigadores no pueden afirmar de manera absoluta que los cortes en la garganta que presentaba Guzmán se las haya provocado ella misma en un intento de suicidio, aunque ésa sea una de las probabilidades más firmes.

La duda se consolida por el hecho de que, según los primeros cálculos de los peritos, el bebé fue asesinado en una franja horaria que va entre las 9 de la noche del sábado y las dos de la mañana del domingo y la madre sufrió las lesiones poco antes de que su pareja y padrastro del bebé, Manuel Sosa, pidiera auxilio para llevarla al hospital.

El hombre, que había salido a las 23:30 de la noche anterior a comer con unos amigos al centro y de ahí se fue con uno de ellos a una whisquería a las 4 de la madrugada, llegó a su casa a las 8:30, según su declaración.

Dijo que al entrar —la casa estaba con llave— encontró a su mujer y al bebé tendidos en la cama. El nene muerto, la madre agonizante. Ambos con profundos cortes en la garganta.

A los pesquisas les llama la atención que luego de atacar a su hijito la joven haya dejado pasar tanto tiempo antes de infligirse las lesiones en la garganta, en un hipotético intento de suicidio. Cierto desorden detectado dentro de la casa, que da la idea de una posible pelea, también es llamativo.

“Con las heridas que tenía en el cuello ella no hubiera sobrevivido más de veinte minutos después de producirse las lesiones, hubiera muerto desangrada. Eso hace suponer que se las hizo o hicieron poco antes de ser auxiliada”, dijo un investigador del caso.

La joven sigue internada en el Hospital San Luis y la jueza espera el informe del médico forense Ricardo Torres sobre las lesiones que tiene. Se da por descontado que la jueza ordenará su detención de un momento a otro. De todos modos, como la joven está imposibilitada de moverse del hospital le permite a la responsable de la investigación no exigirse con los plazos perentorios de un arresto y seguir investigando hasta tener más claro el panorama. Ya que, según informó Gregoraschuck ayer a El Diario, “hay que ir despacio porque hay muchas cosas para investigar, ya que no es todo claro”.

Guzmán tiene de ocho a diez días más de internación, ya que además de las lesiones en el cuello se le detectó una infección de la que están rastreando el origen.

Junto a Vanesa Guzmán y Lautaro los peritos encontraron un cuchillo de cocina tipo serrucho manchado con sangre. “Hallaron otros dos en la otra habitación y el paquete de cuchillos abierto, comprado hace poco. Ella había estado haciendo souvenir y otras cosas para un cumpleaños”, contó la jueza Gregoraschuck.

Según los médicos, por la lividez cadavérica aparentemente el bebé fue asesinado en la cama, donde fue hallado, señaló la jueza.

La sospecha de que Vanesa Guzmán mató a su propio hijo se sostiene por al menos una declaración de un allegado a la pareja que dice que la joven siempre peleaba a su concubino por celos y que en esas ocasiones Vanesa le pegaba al bebé.