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LOS INVESTIGADORES TODAVIA TIENEN MUCHOS INTERROGANTES
Es inminente la detención de la madre del bebé degollado el domingo
Vanesa Guzmán está internada y es la principal sospechosa por el crimen. Siempre agredía a su bebé después de hacerle escenas de celos a su pareja. Tratan de determinar si después de matarlo quiso suicidarse.
Que Lautaro, el bebé de un año y diez meses degollado el domingo, fue asesinado por su madre es la principal hipótesis que manejan la Policía y la jueza Penal de San Luis Carina Gregoraschuck, que ordenaría la detención de Vanesa Guzmán por homicidio agravado. Pero la certeza está más lejos en el caso de las lesiones que sufrió la madre. Hasta hoy los investigadores no pueden afirmar de manera absoluta que los cortes en la garganta que presentaba Guzmán se las haya provocado ella misma en un intento de suicidio, aunque ésa sea una de las probabilidades más firmes.
La duda se consolida por el hecho de que, según los primeros cálculos de los peritos, el bebé fue asesinado en una franja horaria que va entre las 9 de la noche del sábado y las dos de la mañana del domingo y la madre sufrió las lesiones poco antes de que su pareja y padrastro del bebé, Manuel Sosa, pidiera auxilio para llevarla al hospital.
El hombre, que había salido a las 23:30 de la noche anterior a comer con unos amigos al centro y de ahí se fue con uno de ellos a una whisquería a las 4 de la madrugada, llegó a su casa a las 8:30, según su declaración.
Dijo que al entrar la casa estaba con llave encontró a su mujer y al bebé tendidos en la cama. El nene muerto, la madre agonizante. Ambos con profundos cortes en la garganta.
A los pesquisas les llama la atención que luego de atacar a su hijito la joven haya dejado pasar tanto tiempo antes de infligirse las lesiones en la garganta, en un hipotético intento de suicidio. Cierto desorden detectado dentro de la casa, que da la idea de una posible pelea, también es llamativo.
Con las heridas que tenía en el cuello ella no hubiera sobrevivido más de veinte minutos después de producirse las lesiones, hubiera muerto desangrada. Eso hace suponer que se las hizo o hicieron poco antes de ser auxiliada, dijo un investigador del caso.
La joven sigue internada en el Hospital San Luis y la jueza espera el informe del médico forense Ricardo Torres sobre las lesiones que tiene. Se da por descontado que la jueza ordenará su detención de un momento a otro. De todos modos, como la joven está imposibilitada de moverse del hospital le permite a la responsable de la investigación no exigirse con los plazos perentorios de un arresto y seguir investigando hasta tener más claro el panorama. Ya que, según informó Gregoraschuck ayer a El Diario, hay que ir despacio porque hay muchas cosas para investigar, ya que no es todo claro.
Guzmán tiene de ocho a diez días más de internación, ya que además de las lesiones en el cuello se le detectó una infección de la que están rastreando el origen.
Junto a Vanesa Guzmán y Lautaro los peritos encontraron un cuchillo de cocina tipo serrucho manchado con sangre. Hallaron otros dos en la otra habitación y el paquete de cuchillos abierto, comprado hace poco. Ella había estado haciendo souvenir y otras cosas para un cumpleaños, contó la jueza Gregoraschuck.
Según los médicos, por la lividez cadavérica aparentemente el bebé fue asesinado en la cama, donde fue hallado, señaló la jueza.
La sospecha de que Vanesa Guzmán mató a su propio hijo se sostiene por al menos una declaración de un allegado a la pareja que dice que la joven siempre peleaba a su concubino por celos y que en esas ocasiones Vanesa le pegaba al bebé.
Mendoza: le robaron 60 mil pesos
Un empresario fue asaltado ayer a metros de un banco de la localidad mendocina de Guaymallén por cuatro sujetos que le sustrajeron 60 mil pesos antes de que lograra depositar el dinero.
El hecho ocurrió alrededor de las 12:30 en la calle Gosmensoro esquina Sarmiento, en momentos en que el hombre se dirigía a la sucursal del banco Credicoop ubicada en el Mercado Cooperativo de Guaymallén.
El empresario Fabián Giantini, propietario de una estación de servicio, fue sorprendido por un grupo de delincuentes, quienes con armas de fuego lo amenazaron para luego sustraerle el maletín donde llevaba el efectivo.
Los cuatros individuos huyeron en un Fiat Duna celeste, mientras el empresario alertaba con desesperación a los policías que custodiaban el banco de la situación acontecida.
El operativo policial permitió hallar el auto de los asaltantes en la esquina de Correa Saá y Colón, para luego verificar que se trataba de un vehículo con pedido de secuestro.
No obstante, la policía hasta el momento no pudo dar con los ladrones y tampoco hubo rastros de la plata robada.
Liberan al policía que mató al hombre araña
El juez de Garantías de La Plata Juan Pablo Masi ordenó ayer la libertad por falta de mérito del policía federal Luis Javier Ojeda, de 26 años, quien ultimó a un joven de 16, sindicado como el hombre araña, cuando había ingresado a la vivienda de una chica en La Plata.
De esta forma el magistrado hizo lugar al pedido de la fiscalía que investiga el caso, que tomó esa decisión luego de evaluar las evidencias reunidas en el lugar del hecho mediante la reconstrucción del homicidio y a la vez cotejarla con la amplia declaración indagatoria que brindó antenoche el imputado.
En la causa, caratulada como homicidio simple, se investiga la muerte del joven de 16 años, quien era sindicado como el hombre araña acusado de varias violaciones y robos en la ciudad de La Plata.
Voceros judiciales indicaron que el juez Masi, al disponer la libertad de Ojeda, valoró la conducta desplegada por el imputado de absoluta colaboración, dato que indica que estando en libertad no entorpecerá el curso de la investigación ni obstaculizará el accionar de la Justicia.
UN LADRON ESCAPO A LOS TIROS
Robo, un disparo y persecución en la zona norte de San Luis
Dos jóvenes vulneraron el portón de una casa ubicada en Alem y pasaje Los Milagros. Robaron herramientas, motosierras y un par de zapatillas. Los vecinos alertaron a la Policía, que arrestó a uno de ellos. El otro logró huir luego de lanzar un disparo al aire.
Después de cortar los oxidados alambres que aseguraban el candado de un rústico portón de madera, dos muchachos entraron en el patio de la casa de los Jofré, ubicada en la esquina de la calle Alem y el pasaje Los Milagros, en la zona norte de la ciudad. Un viejo Rastrojero de cabina verde, un duraznero y un limonero fueron taciturnos testigos de la intromisión cometida ayer, pocos minutos antes de las 10. A los intrusos, una piedra mediana les sirvió para trizar el vidrio de una puerta enrejada, que terminó de ser vulnerada cuando uno de ellos metió la mano para correr el pasador interno y dar dos giros a la llave que, excepcionalmente, los dueños de casa habían dejado en la cerradura. Dos motosierras, herramientas y un par de zapatillas de nobuk sacaron los jóvenes de la vivienda. Pero el aviso de los vecinos permitió que el Comando Radioeléctrico arrestara a uno de ellos en plena huida. El otro, que gatilló al aire un disparo, logró escapar luego de trepar y saltar los techos de las casas próximas.
A las 9: 45 recibimos un llamado en el Centro de Operaciones. Nos comunicaron que aparentemente dos personas habían ingresando en un domicilio ubicado en Alem 2242, esquina pasaje Los Milagros. Nos apersonamos en el lugar, y una vez allí vimos a dos jóvenes que cargaban bultos, explicó el inspector Fabricio Fiocheti, del Comando Radioeléctrico.
Rompieron la puerta que da al patio y entraron a la cocina. En el dormitorio levantaron un poco las cobijas de la camaÉ vaya a saber qué buscaban, comentó todavía sorprendida María Luisa Quiroga de Jofré, dueña de la vivienda robada en la mañana de ayer.
Nunca dejamos la llave puesta en la puerta de la cocina, siempre queda escondida en algún lugar poco visible. Esta vez se nos pasó. Entraron directamente a una habitación que usamos para guardar cosas. Ahí estaban las motosierras y las herramientas. Sacaron lo que estaba a la vista, no revolvieron mucho, contó la mujer de 58 años, que esa mañana había salido a las 6:30 con destino a la casa de su hija.
Entre policías que obtenían vistas fotográficas y vecinos que escudriñaban cada rincón, Quiroga contó que tuvo que cruzar la ciudad de un extremo a otro para saber qué había pasado en su domicilio. Estaba cuidando a mis nietos, que viven en el Manuel Lezcano. Y mi marido Manuel, que es jubilado y hace trabajos de albañilería, estaba en barrio Amep. Apenas nos enteramos nos vinimos para acá. Fueron los vecinos los que se dieron cuenta que habían entrado a la casa y llamaron inmediatamente a la Policía. Parece que llegaron bastante rápido, dijo Quiroga.
Ante la presencia policial, estas dos personas se dieron a la fuga. Corrieron por el pasaje Los Milagros en dirección al este, explicó el inspector. Pero, tras cincuenta metros de huida, el dúo decidió bifurcar el recorrido. Como en ese momento había un solo móvil del Comando, nos abocamos a uno de ellos, que fue aprehendido a los pocos metros. El otro aparentemente tenía un arma de fuego, por lo que efectuó un disparo al aire, dijo Fiocheti.
A minutos de las 10 de la mañana, ese único estampido fue el que excitó la curiosidad de los habitantes de la cuadra. Algunos salieron a la calle y vieron la persecución y arresto del muchacho que corría con una bolsa de nylon. En su interior había una motosierra. Otros siguieron con la vista el ágil desplazamiento de su cómplice, quien, después de ascender y saltar los techos de las casas próximas, logró escapar de la Policía por la calle Alem, hacia el oeste. Al parecer, en su mano llevaba el arma que había despertado el alboroto.
Ocho herramientas y un par de zapatillas de nobuk fueron encontradas en una bolsa de arpillera. Estos objetos, en la premura que exige el escape, fueron abandonados por los extraños a pocos metros del portón que les sirvió de acceso. Aparentemente, el detenido es un menor. De todos modos, eso se va a confirmar en la seccional, dijo el inspector minutos antes del traslado a la Comisaría 2ª.
VOTACION DIVIDIDA
El jurado de enjuiciamiento rechazó una denuncia contra la fiscal Gretel Diamante
La había denunciado la jueza de Villa Mercedes Martha Vallica San Martín. Los diputados Graciela Mazzarino y Marcelo Amitrano votaron por la apertura de la causa. Pero les ganó la mayoría del Jury.
El Jury de Enjuiciamiento de Magistrados resolvió desechar la denuncia contra la fiscal Nº 3 de Villa Mercedes, Gretel Diamante, presentada por la jueza Penal Nº 2 de esa ciudad, Martha Vallica San Martín.
La fiscal fue denunciada por su actuación en la investigación por presuntas renuncias anticipadas de jueces de San Luis.
La moción de no someter a juicio a Diamante se impuso por seis votos contra la postura de dos integrantes del Jury, los diputados Graciela Mazzarino y Marcelo Amitrano, que consideraron que había méritos para juzgarla.
Hubo tres posturas. Cuatro integrantes del jurado votaban por desestimar la denuncia presentada por la jueza Martha Vallica San Martín de Figari, dos votaban para que la denuncia fuera remitida al Superior Tribunal de Justicia y que ese organismo determinara si era procedente la aplicación de sanciones a la fiscal Diamante, explicó ayer la diputada Mazzarino, integrante del Jury como miembro del Poder Legislativo.
La tercera postura era la que sostenían ella y el diputado Amitrano.
La fiscal Diamante fue denunciada por la jueza Vallica San Martín a raíz de que la representante del Ministerio Público
La jueza Vallica San Martín denunció a la fiscal porque Diamante invocó una supuesta admisión de la magistrada de que funcionados del Gobierno la habrían hecho firmar una renuncia anticipada como condición para adjudicarle el cargo en la Justicia.
Nosotros entendíamos que habría pruebas de que la fiscal Gretel Diamante había incurrido en faltas graves, en función de lo que aporta la denunciante y de lo investigado, explicó Mazzarino.
Lo que cuestionaban a Diamante es que formuló la denuncia de las supuestas renuncias anticipadas directamente ante la Procuración General de la Nación, cuando no tenía obstáculos para presentarla ante los organismos provinciales correspondientes.
Para sus acusadores, la fiscal se dedicó a darle al caso una amplia publicidad por los medios de comunicación provinciales y nacionales y violó la prohibición de magistrados y funcionarios judiciales de intervenir en política.
Escándalo en un juicio
Un verdadero escándalo se desató ayer en los tribunales de San Isidro durante un juicio oral cuando la defensa presentó sorpresivamente un certificado de defunción del único acusado, el abogado querellante fue detenido por desacato, y el juez a cargo del proceso terminó en el piso mientras se repetían las escenas de gritos, forcejeos e imputaciones cruzadas.
Ocurrió cuando iba a comenzar el juicio oral y público contra el vigilador privado Juan Carlos Díaz, acusado de atropellar a un niño con un carrito de golf el 19 de marzo de 2005 en el barrio privado La Legua de Pilar.
La polémica nació cuando los abogados defensores del vigilador acusado sorpresivamente mostraron un certificado de defunción en el que se aseguraba que el imputado había muerto en un accidente ferroviario el 20 de enero último.
Ante esta novedad, el juez a cargo del juicio, Fernando Ochoa, ordenó dejar de buscar al acusado y aceptó la validez de ese certificado de defunción.
Sin embargo, Gregorio Dalbón, representante de la familia de la víctima y conocido por su asidua intervención en casos de inseguridad vial, se manifestó en desacuerdo con esta decisión judicial y puso en duda la autenticidad del documento.
«Lo que tenemos en ese certificado es un NN que dicen que tiraron a las vías de un tren. Está irreconocible el cadáver», explicó Dalbón.
Puso en duda además que, de ser cierta la muerte, pudiera tratarse de un suicidio, y pidió orientar la pesquisa en ese caso hacia la empresa de seguridad en la que trabajaba el custodio y a la posibilidad de un crimen para silenciarlo.
Al dudar de la validez del certificado de defunción, Dalbón comenzó a increpar al juez Ochoa, preguntándole si había trabajado durante la dictadura.
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