• Martes 15 de enero de 2008 | San Luis, República Argentina

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Boliche Don Miranda

La cueca y la tonada, anfitriones de lujo

 

El tradicional restaurante fue remodelado en el 2007. Esta nueva versión albergó a grandes artistas de varios géneros dándole así una apertura musical a la que fuera y es la cuna de la música cuyana.

 

Con la misma cara y diferente corazón, el Boliche Don Miranda vivió un 2007 renovado. Esta vez los anfitriones, la cueca y la tonada, le dieron lugar a otros estilos musicales, muchos traídos de lejos, otros de más cerca, pero siempre con el nivel que hace que este emblemático lugar sea una de las atracciones sanluiseñas.

El restaurante que se encuentra en la calle de una vereda sola de Villa Mercedes, se convirtió en un centro que nuclea y difunde el arte en todas sus expresiones. Además, claro está, de preparar la mejor comida criolla gourmet de la zona.

Luis Salinas, Juanjo Domínguez, Pedro Aznar, “Los cocineros”, “Algarroba.com”, “El Grupo Puntano”, “Kameleba”, fueron algunos de los tantos artistas que pasaron por su escenario. Renovaron los aires y le abrieron las puertas a todos los géneros musicales de este lugar que en abril cumplirá el primer año de su nueva versión edilicia.

“La gente nos apoyó mucho en este cambio porque sabían el esfuerzo que estábamos haciendo. Apostamos a la movida cultural de la provincia, desde este lugar emblemático que es la Calle Angosta. Lo hicimos con mucho criterio y una gran inversión. Los artistas que traemos los podés ver en Villa Mercedes, en Buenos Aires o en Córdoba y en algunos casos en Europa o en Estados Unidos”, comentó Jorge Rosales, quien junto a Cristina Grosso están a cargo del restaurante desde hace cinco años.

En este nuevo edificio que se remodeló en su totalidad dejando intacto sólo la fachada ya se habían hecho dos refacciones anteriores pero esta fue la más grande. “Buscábamos comodidad para la gente, que pudieran tener una mayor visión porque la antigua construcción tenía muchas columnas”, agregó el empresario. Es así que se construyó un escenario en un sitio estratégico del lugar, se cambió la ambientación (se colocaron gigantografías de los músicos más importantes del folclore de Cuyo), la iluminación y la moderna construcción favoreció a la mejora de la acústica.

“Se trabajó especialmente en el sonido para que el publico pueda aprovechar bien los espectáculos. Viene mucha gente de San Luis Capital y en Mercedes cuando reciben visitantes de cualquier parte del país o del mundo, lo lleva al Boliche porque es un ícono de nuestra cultura”.

 

Comida criolla con toques gourmet

 

Los cambios para el tradicional boliche en el 2007 no sólo fueron edilicios. Se hizo mucho hincapié también en la comida que se brinda a sus clientes. Para eso sus dueños viajaron por todo el país para buscar ideas y asesoramiento. Fue así que construyeron un horno de barro donde se cocinan todas las propuestas de la nueva carta.

“Con respecto a la cocina hubo un cambio muy grande. Tenemos personal capacitado y un chef que está a cargo de la creación de los platos que se llama Javier Pochetti que es el director del IGA de Villa Mercedes. El horno de barro es uno de los mejores que hay en el país. Lo construimos luego de hacer una investigación por restaurantes de toda Argentina. Hacemos comida criolla con toque gourmet”, agregó Rosales.

 

Un espacio en San Luis para los grandes artistas

 

Rock, cuarteto, ska, reggae, tango, música clásica, humor y por supuesto folclore. El restaurante fue el 2007 un espacio para escuchar de todo.

“El anfitrión es la cueca y la tonada pero se hace todo tipo de música, para todo el mundo. Hemos traído la Camerata Amadeus que hace música clásica, a Cacho Buenaventura, a la Rosario Swing Band, grupos y artistas muy diferentes pero con muy buena aceptación”.

 

El Boliche en el 2008

 

Según aseguró Rosales, se está trabajando en la confección de la grilla de artistas para este año. Pero los nombres de Luis Salinas, Pedro Aznar y Claudia Pirán vuelven a sonar entre los posibles. “Son amigos de la casa, se llevan muy buena imagen de nuestra provincia en general cuando vienen acá”, concluyó el dueño del restaurante que después de casi 100 años de ser el centro de reunión de ferroviarios y amantes de la música cuyana, hoy tienen capacidad para albergar a 300 personas que disfrutan del arte y la cultura.