|

La columna de Iris
Iris de vacaciones
Para este domingo decidí dejarles la letra de un tanguito espectacular. Para mi gusto debería llamarse Chorro, pero la realidad es que se llama Chorra y pertenece al inmortal
Enrique Santos Discépolo
Chorra
Por ser bueno me pusiste a
la miseria
me dejaste en la palmera,
me afanaste hasta el color.
En seis meses me comiste
el mercadito,
la casiya de la feria, la ganchera,
el mostrador...
¡Chorra!!
Me robaste hasta el amor...
Ahura,
tanto me asusta una mina
que si en la calle me afila
me pongo al lao del botón.
Lo que más bronca me da,
es haber sido tan gil.
Si hace un mes me desayuno
con lo que he sabido ayer,
no era a mí que me cachaban
tus rebusques de mujer...
Hoy me entero que tu mama
noble viuda de un guerrero
es la chorra de más fama
que ha pisao la treinta y tres.
Y he sabido que el guerrero
que murió lleno de honor,
ni murió ni fue guerrero
como me engrupiste vos,
está en cana prontuariado
como agente de la camorra,
profesor de cachiporra
malandrín y estafador.
Entre todos me pelaron
con la cero tu silueta
fue el anzuelo donde yo
me fui a ensartar.
Se tragaron vos, la viuda
y el guerrero
lo que me costó diez años
de paciencia y de yugar...
¡Chorra!!
Vos, tu vieja y tu papá.
Guarda.
Cuídense porque anda suelta,
si los cacha los da vuelta
no les da tiempo a rajar.
|