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ESTACIONEROS DICEN QUE NO SE VISLUMBRA UN AUMENTO
Continúan las restricciones en la venta de combustibles
Las limitaciones son de 60 pesos para las naftas y 80 para el gasoil. El GNC se vende por cupos otorgados especialmente para cada empresa. En cuanto se supera el número, se deja de comercializar.
A pesar de la llegada del año nuevo, las estaciones de servicio deben lidiar con un problema viejo: el cupo establecido para vender combustibles. Aunque depende de cada firma, para las naftas es de 60 pesos y para el gasoil, 80. Sin embargo el Gas Natural Comprimido (GNC) no tiene límites. Aunque cada estacionero tiene una determinada capacidad diaria para comercializar.
José Antonio Gianello, aseguró que en su estación de servicio Esso, ubicada sobre ruta Nº 20 en Juana Koslay, no se restringió la venta de combustibles aunque lo comercializaron hasta que se terminó. La medida era distinta con diferencia a otras estaciones en donde se estableció un cupo determinado de carga.
La firma que provee combustible le reconoció al vendedor que hay algunos problemas de desabastecimiento debido a la alta demanda de fin de año y las vacaciones. Y les aseveraron que el inconveniente se normalizaría a partir de la semana que viene.
En la estación de servicio de Juana Koslay, los problemas de abastecimiento llegaron cerca de Navidad cuando se quedaron sin combustibles por dos días: nafta súper, premium y gasoil fueron difícil de encontrar. Una de las razones esgrimidas por la compañía proveedora fue los inconvenientes para transportar la mercadería.
Mientras que en la estación de servicio El Salvador, tienen un cupo de venta desde octubre con un límite de 60 pesos. En la semana previa a Navidad no disponían de nafta normal. Este es un problema de organización logística de las petroleras. Nosotros ya denunciamos ante distintos organismos el desabastecimiento y no hemos recibido respuestas, había explicado meses atrás el dueño de la firma Martín Chada.
En cuanto al GNC, las compañías petroleras tienen un cupo diario que les permite vender una cantidad determinada de gas, según una ordenanza de la Secretaría de Energía, organismo mediador. Ese permiso no puede ser sobrepasado y en caso contrario, se les cobra una multa. El sistema es una especie de restricción y tuvo su máximo punto conflictivo en el 2007 cuando en julio se prohibió la venta de ese combustible en todo el país.
El miércoles, los turistas que veranean en Mar del Plata amanecieron con la novedad de que el litro de GNC subió a 1,20 peso, es decir casi 20 centavos más que en San Luis. Gianello dijo que desconoce la situación de los combustibles en el país, pero aclaró que existe un atraso en el valor de las tarifas. Y aseguró que en algún momento se tendrán que normalizar las tarifas eléctricas y el gas domiciliario.
Sin embargo comentó que por el momento las compañías no tienen novedad con respecto a un ajuste de precios, y por lo general son avisados horas antes de la implementación y mediante un fax. De este modo, los empresarios deben hacer caso a la circular sin tener derechos ni obligaciones por las medidas adoptadas.
A finales del año pasado, desde la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines de San Luis explicaron a este medio que a medida que se acerquen los valores a los precios internacionales estas restricciones irán desapareciendo.
En la actualidad el barril del oro negro cuesta alrededor de 100 dólares. En enero de 2002, con la finalización de la convertibilidad monetaria el barril de petróleo costaba 20 dólares. Las petroleras presionaron para que se actualizaran el precio y se dolarizara. El gasoil pasó de 50 centavos a 1,50 peso entre enero y abril de 2002.
Por otra parte, Gianello explicó que las tarifas actuales están por debajo de los costos operativos de las empresas y el problema es de rentabilidad. A los precios que deben pagar el crudo, los empresarios deben agregarle el sueldo de los empleados.
Estas trabas persisten incluso desde antes de julio durante la crisis energética donde sólo se podían vender 30 pesos por cliente. Aunque la Cámara denunció ante la Secretaría de Energía, la Subsecretaría de Combustibles y la Secretaría de Comercio Interior que esta situación se vive desde hace tres años.
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