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BARRIO FRANCISCO CACERES DE SAN LUIS
Se incendió un depósito en una vivienda
Una nena habría causado el fuego, que destruyó aparatos y ahumó toda la vivienda.
Un depósito ubicado en la parte trasera de una vivienda se incendió ayer y el calor y el humo llegaron a otras dependencias de la casa, donde afectaron varios aparatos electrónicos del propietario.
El incendio se produjo ayer a las 17:30 en la casa 6 de la manzana J del barrio Francisco Cáceres, en el extremo norte de la ciudad de San Luis, cerca de la ruta nacional 147.
Como la habitación donde comenzó el fuego no tiene instalación eléctrica se descarta que la causa del siniestro haya sido un cortocircuito, informó el inspector Darío Zavala, del cuerpo de bomberos de la Policía.
El dueño de casa, Juan Carlos Peralta, manifestó su impresión de que su nieta, una nena de corta edad, habría jugado con fuego y desatado la quemazón, al parecer porque uno de los primeros elementos que entró en combustión fue un colchón guardado en esa habitación.
El depósito incendiado está ubicado en el fondo de la propiedad, ubicado hacia el sur, detalló Zavala.
El calor provocado por el fuego llegó hasta un salón ubicado a unos 15 metros, donde se quemaron un televisor veinte pulgadas y un equipo de audio. El dueño de casa tiene una venta de artículos de limpieza y cuando los alcanzó el calor, varios bidones plásticos con esos productos empezaron a explotar, lo que tornaba más peligrosa la tarea de los socorristas, informó el inspector de bomberos.
Ni el dueño de casa ni su nieta resultaron heridos. Cuando el incendio ya había comenzado llegó la esposa de Peralta y sufrió una crisis de nervios al ver su casa en llamas. Personal del Hospital llegó en una ambulancia para brindarle contención.
Toda la vivienda quedó completamente ahumada y el cielorraso del depósito donde comenzó el fuego colapsó.
Dos horas antes los bomberos de la Policía y los voluntarios en conjunto apagaron el incendio de una casa abandonada en la avenida Julio A. Roca extremo oeste, cerca de la planta de la fábrica Yelmo.
La casa quemada está deshabitada, salvo por los linyeras que muchas veces la usan de refugio, y no tiene puertas ni ventanas. Los bomberos controlaron el fuego cuando estaba a punto de alcanzar a otra vivienda cercana, ubicada más al norte, explicó el inspector Darío Zavala.
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