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La crisis con Uruguay nos afecta
Por Adrián Garraza
María es esposa de José. En Naschel se celebraba la más importante fiesta provincial del Valle del Conlara. Los festejos por el maíz fueron dando paso a las alegrías por nuevos empleos fabriles. Poco entiende María, del Mercosur, de aranceles y de insumos. Menos aún de papel sulfito, cartuchos termoplásticos sintéticos y otros productos químicos. Mas si se desata una guerra empresarial, que al menos en correos electrónicos comienza a despuntar, tanto José como María sentirán sus consecuencias. La crisis con Uruguay los afecta. No lo saben.
Los efectos de ciertas decisiones e indecisiones gubernamentales, los humores presidenciales, los arrebatos jurídicos, los cortes de ruta, los militares en las fábricas, la falta de diálogo, no se detiene en Gualeguaychú. El importante desasosiego por las inundaciones luego de cada lluvia y la falta de agua cotidiana, de las empresas del Parque Industrial de San Luis, está dando paso a la urgente preocupación por las decisiones uruguayas que impactan en las exportaciones hacia aquel país.
El 27 de noviembre, Tabaré Vázquez, decretó la posibilidad de modificar el arancel a las importaciones de Argentina. En él expresamente se incluye, a los productos que se produce en alguna de las Zonas de Promoción Industrial de la República Argentina instaladas en las provincias de La Rioja, San Luis, San Juan o Catamarca, o es producido por grupos económicos con plantas instaladas en dichas zonas.
No son buenas noticias para los puntanos. Menos aún, para las cuarenta y cuatro empresas radicadas en la provincia que exportan al Uruguay. El año pasado se registraron 337 transacciones que sumaron poco menos de trece millones y medio de dólares.
Con pragmatismo, sinceridad y poco espíritu de colaboración, el presidente uruguayo considera: que si bien el libre comercio ha sido consagrado en el Mercosur, existen otros compromisos asumidos en ese ámbito respecto de los cuales no se han registrado avances importantes. No es descabellado leer entre líneas: como ustedes no respetan el libre tránsito permitiendo los cortes de ruta, nosotros ¿en represalia? no respetaremos el libre comercio fijando aranceles (impuestos) más altos a sus productos.
Si bien en el primer semestre de este año las exportaciones puntanas hacia la oriental república aumentaron, el incremento no acompañó el crecimiento general de las ventas hacia el exterior. En el primer semestre de 2005 se exportaron a Uruguay 6.340.055 dólares. En los primeros seis meses de este año esa cifra subió a UD$ 6.599.326, un 4,09% más. Menos de un cuarto de lo que crecieron las exportaciones generales de la provincia, que fue del 19,89%.
El 14 de octubre, el diario El País de Montevideo, publicó: Refuerzan trabas a subsidios argentinos. En aquella nota se nombraba a San Luis. El ministro del progreso, Jorge Omar Fernández, el primero de noviembre, envió idénticas misivas a Jorge Enrique Taiana y a Felisa Miceli, en las que los ponía al tanto de la situación y denunciaba una sanción comercial que es menester resolver. El último párrafo de las notas 323 y 324, previo al tradicional y protocolar saludo, dice: Por lo expuesto solicito su intervención con el propósito de regularizar esta situación que pone a la producción de San Luis en severa desventaja comercial, no comprendida en el espíritu originario del Mercado Común del Sur. Estas notas y las desconocidas gestiones del canciller y de la ministra de Economía, no surtieron efecto. El dejar hacer en las rutas y la improvisación diplomática del gobierno nacional, tiene sus consecuencias.
Empresarios de San Luis, pueden por estos días contestar la ofensiva comercial. Las materias primas e insumos que provienen del país vecino serán probablemente la munición de esta conflagración. No importar materia prima uruguaya parece ser el lema. En 2005 se importaron 131.527,71 dólares en insumos del Uruguay, además de los 361.657,30 dólares que se compraron en materias primas.
Un ministro preocupado y empresarios diligentes en pie de guerra, procurando defender la industria, que modificó no sólo el aspecto, la producción, los empleos en la provincia. La promoción industrial trajo también una modificación en los hábitos, el pensamiento y la estructura social de la provincia.
Un presidente sin política exterior. Sin gobierno de las relaciones diplomáticas, las medidas de acción directa en defensa de intereses puntuales afectan el bien común. A menor gobierno, mayor será la acción directa es el axioma que propone Alejandro Rotzinger.
María, José y muchos otros en Naschel, Villa Mercedes, San Luis, están involucrados. Para ellos no es urgente, inmediato, ni actual. Su bolsillo no sufrirá este mes, como aquéllos que en vez de pagar un peso deban abonar $1,25 si prospera la propuesta de Alfonso Vergés cada vez que suban a los pequeños colectivos de San Luis, pero los directivos de su fábrica pueden decidir trasladarla a otro país y para entonces ya será tarde.
Defender la industria en San Luis debería ser una empresa en común. Los más de 30.000 puntanos que trabajan directa o indirectamente gracias a ella, nos lo exigen. |