• Domingo 2 de setiembre de 2007 | San Luis, República Argentina

Clasificados | Editorial | Opiniones | Suple ETC | Villa Mercedes | Interior | Archivo

Imprimir

ENTREVISTA EXCLUSIVA CON ALIETO GUADAGNI Y TERESA GONZALEZ FERNANDEZ

“La provincia de Buenos Aires es la capital de la pobreza”

 

“Tiene el 40% de los pobres del país”, advierte el candidato a gobernador bonaerense del PJ. Su compañera de fórmula agrega: “La inclusión social no se hace con un discurso, sino con recursos y políticas concretas”.

 

Buenos Aires

Alberto Trombetta

Redacción de El Diario de la República

redaccion@grupopayne.com.ar

 

Conocen la provincia de Buenos Ai-res por haberla recorrido. Saben de las necesidades, de las dificultades que atraviesan a diario los millones de habitantes del distrito más extenso y poblado del país. Saben que el desafío es enorme, que el territorio bonaerense es una enorme caja de resonancia donde los problemas que el país sufre, allí se amplifican. Pero casi al unísono aseguran que viven la candidatura “con alegría”.

Alieto Guadagni y Teresa González Fernández, candidatos a gobernador y vice, respectivamente, representando al Frente Partido Justicialista en la provincia de Buenos Aires, charlaron en forma exclusiva con El Diario de la República.

El es economista y ocupó diversos cargos en la función pública provincial y nacional. Fue ministro de Obras Públicas bonaerense durante el gobierno de Antonio Cafiero, secretario de Energía y de Industria y Comercio de la Nación, director del Banco Mundial y embajador en Brasil.

Ella, “La Colorada” —como le dicen en el ámbito político y sus allegados—, es profesora de Historia y también ha de-sempeñado diferentes funciones públicas. Entre los items de su extenso currículum se encuentran el de secretaria de Cultura de la Nación y el de subsecretaria de la Mujer del Ministerio de Relaciones Exteriores.

“Es la capital de la pobreza”. Así de categórica es la definición de Guadagni para la provincia de Buenos Aires, el escenario que deberán enfrentar en una eventual gestión a partir de diciembre.

Tienen proyectos concretos vinculados a la producción, a la inclusión social, a la seguridad, y se muestran optimistas en que los bonaerenses escucharán sus propuestas a pesar del poco tiempo que resta para las elecciones del 28 octubre.

La corrupción, los sobrecostos y sobreprecios de las obras públicas, la falta de equidad en la coparticipación federal, la falta de control, son sólo algunos de los temas que sobrevuelan la entrevista como preocupaciones constantes.

Elogian la gestión de Alberto Rodríguez Saá en San Luis. Se entusiasman al mencionar algunas de las iniciativas que impulsarían para beneficiar a los bonaerenses. Hablan de la mística del peronismo que comenzó a recuperarse en la reunión de Potrero de los Funes, y sin espacio para la duda subrayan: “No habrá solución integral para los problemas sociales si no se resuelve de una manera justa y equitativa el problema de la exclusión social, de la marginalidad social y de la pobreza, particularmente en el conurbano”.

 

— ¿Cómo viven el desafío de la candidatura en la provincia de Buenos Aires?

— Alieto Guadagni: Es un desafío importante pero Teresa y yo lo vivimos con alegría. La provincia de Buenos Aires padece un drama muy profundo, que lo viene arrastrando hace años, que es la capital de la pobreza de la República Argentina.

Cada diez pobres de Argentina, cuatro están en la provincia de Buenos Aires, y tres de esos pobres están en el conurbano. No habrá solución integral para los problemas sociales, empezando por el tema de la seguridad, si no se resuelve de una manera justa y equitativa el problema de la exclusión social, de la marginalidad social y de la pobreza, particularmente en el conurbano.

 

— ¿Por qué aceptaron esta propuesta?, ¿por qué la pertenencia a este sector político?

— Teresa González Fernández: Primero, como dice Alieto, estoy encantada de integrar la fórmula con un hombre que ya ha recorrido la provincia muchas veces porque él fue ministro de Antonio Cafiero; es un hombre que abrió siempre las puertas y armó los equipos técnicos del justicialismo, es decir que acá no hay voluntarismo sino una tarea ya conocida, sobre todo por Alieto, y cuando nos convocó Rodríguez Saá... En realidad yo fui a Potrero de los Funes donde hubo una explosión de mística y eso es tan necesario para acometer esto con mucha alegría, fuerza y ganas. Ya estamos metidos de lleno en convocar a gente, empezar a recorrer y buscar a aquellos que están también pendientes de que los llamemos.

Acá lo que importa, al margen de que la oposición, porque yo no creo en el discurso oficialista de que no hay oposición, porque sí hay oposición, y es buena la oposición en cuanto a que son personas con enormes trayectorias y buenas intenciones, pero no había fórmula justicialista, puramente justicialista.

Lo que surgió en Potrero de los Funes fue la reorganización del partido, que está intervenido hace varios años y la fórmula pura justicialista.

Se planteó una fórmula justicialista y eso es lo que salió con una fuerza enorme, y es lo que está prendiendo, porque al no haber fórmula justicialista, los justicialistas veían que había un justicialista allá, otro más alláÉ Pero ahora están como brotando mil flores, como decía Cafiero cuando planteó la renovación.

— AG: La consolidación justicialista va a permitir, insisto, encarar este problema de la marginalidad social, de la exclusión social, y tiene mucho que ver con las cuentas fiscales.

Por ahí los lectores no conectan una cosa con la otra, pero déjeme que le explique: la provincia de Buenos Aires tiene el 40% de los pobres del país, pero de las rentas que distribuye la Nación recibe el 20%. Entonces a nadie debe asombrar que gran parte de los chicos, más precisamente el 70% de los chicos del conurbano no terminó la escuela secundaria.

La mitad de los desocupados de Argentina también están en el conurbano; es decir, que de cada 2 desocupados 1 está en el conurbano. Tenemos ahí un problema gravísimo de inclusión social, de marginalidad, que es el caldo de cultivo de la delincuencia.

No va a haber solución permanente al problema de la inseguridad si no se planeta frontalmente un esquema de inclusión social en serio. Obviamente hay que mejorar la Justicia, mejorar los mecanismos de seguridad, capacitar los cuadros policiales y dotarlos de recursos, pero eso sólo no alcanza.

 

— Es decir que el punto de partida de ustedes es trabajar por la inclusión.

— AG: Claro. Y esto qué tiene que ver con Rodríguez Saá. Es algo muy simple: (Alberto) Rodríguez Saá se comprometió a que uno de sus primeros actos de gobierno va a ser algo muy simple, como lo es cumplir la Constitución Nacional que en el año 1994 dijo que hay que hacer una Ley de Coparticipación Federal, pero lamentablemente la actual administración en estos 4 años no mandó ningún proyecto de ley.

Entonces, va a haber un proyecto de Ley de Coparticipación Federal que va a ser justo, equitativo, y que va a reconocer las grandes cuestiones de la marginalidad social, y esto nos va a permitir a todos entrar en un proyecto en serio de inclusión social, porque la inclusión social no se hace con un discurso, sino con recursos y políticas concretas.

 

— Una imagen recurrente es la que indica que Daniel Scioli, si es gobernador bonaerense, sería como un delegado del Gobierno más que un mandatario provincial. ¿Coinciden con esa sensación?

— TGF: No quiero que eso se interprete peyorativamente, porque se trata de un hombre que se merece el mayor de los respetos.

Pero hay cuestiones institucionales: la provincia de Buenos Aires requiere tener el control de sus propios recursos, distribuirlos equitativamente y gastarlo con limpieza.

Porque ¿cuál es el problema de los gastos en la Provincia, en los municipios, si todas las obras se hacen desde el gobierno nacional? No es solamente un problema de centralismo, sino que hay mucha corrupción, muchos sobrecostos, sobreprecios; las obras resultan todas muy caras, por lo tanto no hay plata que alcance para hacer las obras.

Entonces, lo que nosotros planteamos es descentralizar las obras, que serán planificadas pero ejecutadas a través de los municipios, con control social. La población, los Concejos Deliberantes y las organizaciones no gubernamentales tienen que tener un rol muy importante de fiscalización y de cooperación con el gobierno.

Nosotros estamos con un planteo de democracia directa, participativa. Transferir los recursos de los entes superiores a los entes que están más directos con la gente.

 

— Para que eso funcione tiene que haber mucho control.

— AG: Por supuesto. Hay que movilizar los mecanismos de control. Por eso las ONG pueden cumplir un gran control, y esas ONG involucran las asociaciones de vecinos, los clubes vecinales, as cooperadoras, ya que es toda una energía social que hay que aprovechar.

Todo eso se mata cuando usted centraliza todo en una caja central que es repartida con un criterio clientelista: te portás bien te mando, si me criticás no te mando.

— TGF: Además eso se ve, porque es mucho más fácil que cualquier vecino que pasa, que va a hacer las compras vea si se avanza o no se avanza, lo que permite un control más cotidiano y que además genera un movimiento económico que hace que mejore la situación del lugar, ya que en vez de que sea una empresa de Capital Federal que se contrate y que se llegue a mejorar la situación de esas empresas que pueden surgir de ese mismo lugar.

 

— Recién Teresa mencionaba el hecho de que había muchos peronistas que estaban como buscando dónde anclar. Ahora aparece alguien que los quiere representar y el gobierno nacional ha hecho mucho por dilapidar una adhesión que en apariencia lo transformaba en invencible, algo que hoy no parece ser tan así. ¿Qué análisis hacen de esta situación particular?

— TGF: A mí hay una cosa que me llamó la atención: desde el oficialismo están hablando de concertación, pero a mí me parece que hay que predicar con el ejemplo, porque si vos hablás de concertación te debería alegrar que todo el mundo comience a buscar concertación, acuerdos, consensos.

Sin embargo, basta que la oposición empiece a buscar acuerdos para que el Gobierno empiece a buscar... porque algo pasó para que lo de Carrió y López Murphy haya explotado y no se haya concretado. De pronto estaban por cerrar un acuerdo y apareció la pelea Carrió-Macri.

Hubiera sido un frente muy fuerte, en el que nosotros no nos hubiéramos integrado porque queremos un frente justicialista puro porque eso nos llevaría a la reorganización del partido. Pero se hubiera concentrado más la oposición en un frente más fuerte para lograr precisamente una oposición más firme.

Ellos están hablando de la concertación, donde tienen del ARI, del socialismo, del peronismo, pero ¿qué pasó para que explotara eso? A mí me llama la atención.

 

— El peronismo no sólo tiene mística, como mencionaban ustedes, sino que también cuenta con toda una simbología que lo ha representado siempre...

—TGF: Además uno va a San Luis y ahí no solamente se ve mística, sino que se ven sueños hechos realidad, se ven ideas concretadas en escuelas, en rutas, en diques. En esas cosas de las que vos decís que acá hay no solamente mística, sino que es una mística que es un motor, en una energía que a través de los proyectos se transforma en cosas concretas para la gente.

 

— Otro de los graves problemas del país es el trabajo en negro. ¿Se puede revertir? ¿Cómo se debería hacer?

— AG: Un proceso como ése no se resuelve con puro voluntarismo, sino que hay que tener una estrategia a largo plazo y que debe tener en cuenta los datos del escenario mundial.

No hay estrategia de crecimiento argentino que no tome en cuenta qué está pasando en el mundo. Le voy a dar un solo ejemplo: una de nuestras obras, en caso de tener que gobernar la provincia, va a ser la integración de la ruta 6 con el Puerto de La Plata. Nosotros tenemos un proyecto de articulación de la cadena de polos industriales a lo largo de esa ruta orientados hacia el nuevo mercado mundial que es el Asia Pacífico y que desembocaría en el Puerto de La Plata, un puerto que no está congestionado como sí lo está el Puerto de Buenos Aires, que podría llegar a mover mil buques por año con un calado del río de 29 pies.

Estamos pensando en un esquema productivo agroindustrial e industrial manufacturero orientado hacia la producción y hacia el Asia Pacífico. ¿Qué es lo que ocurre? El Puerto de Buenos Aires, de contenedores, que mueve el 90% de la carga del país, está colmado, y nadie está pensando en qué va a pasar dentro de un año.

 

— De acuerdo a lo que usted dice, esto más que un deseo, un proyecto, es una necesidad concreta.

— AG: Es una necesidad. Pero nosotros no queremos solamente el Puerto de La Plata para sacar contenedores, sino que lo queremos para que sea la terminal de una secuencia de parques industriales que vayan procesando productos con alta tecnología, con gran innovación, y orientados, repito, al mundo del futuro. El que no mira al Asia del Pacífico hoy no puede tener un buen esquema productivo.

Además, pensamos otras obras que son muy importantes: una es de carácter ecológico, y se trata de la recuperación integral de la cuenca del río Reconquista, donde viven más de tres millones de personas.

El Reconquista es un hermoso río que hay que recuperar, tiene que volver a ser un río limpio, y eso no es imposible. Hay que expandir la red de cloacas, poner plantas de tratamiento de líquidos cloacales, hay que evitar la afrenta de los camiones atmosféricos clandestinos que vuelcan todo en el río Reconquista, hay que hacer un monitoreo ambiental de las industrias, porque tienen todo el derecho a ganar plata, todo el derecho a producir, porque creando empleo son buenas. Pero es necesario que respeten el medioambiente.

— TGF: Lo que pasa es que Alieto conoce la provincia, la ha recorrido y escribió un libro que se llama “Para gobernar Buenos Aires”, que no había leído pero estoy leyendo ahora, y que dice que tiene que actualizarlo.

El conoce muy bien la provincia. Por eso, si bien Daniel Scioli es un amigo, pero todos sus proyectos son para Capital Federal, él tiene cantidad o debe tener cantidad de proyectos e ideas, pero todas son para Capital. El se está apoyando en el PJ, que es fortísimo y tiene enormes responsabilidades y compromisos, pero Daniel (Scioli) va a tener que leer tu libro (se refiere a Guadagni) y pedir tu apoyo, porque de esto no sabe.

Entonces todo eso es importante, porque una cosa es decir voy a hacer tal cosa y tal otra, pero otra cosa es conocerlo. Y por eso Alieto no va a necesitar tiempo para estudiarlo, porque ya lo sabe.

Lo que tenemos que lograr ahora es convencer a la gente para que vean que acá están no solamente los sueños, las ideas y las propuestas, sino también está la persona que conoce todo lo de la provincia como para hacerlo.

— AG: También hay otra obra: hay un gran ferrocarril cuyo último vagón circuló en el año 1977. Son 71 kilómetros y que sirve a 7 partidos con más de 6 millones de habitantes. Se trata del viejo ferrocarril provincial de Avellaneda a La Plata. Está abandonado. Hay un proyecto que el gobernador Felipe Solá lo está planteando y que nosotros lo vamos a ejecutar.

Se trata de convertir ese ferrocarril en una vía rápida, no en una autopista para coches particulares, sino para transporte colectivo moderno. Es una vía rápida que va a tener estaciones intermedias, y se va a hacer en dos etapas: la primera va a ser desde Avellaneda a Monteverde (Florencio Varela) y la otra desde allí a La Plata.

Se trata de buses articulados, grandes, con capacidad para 180 personas, que pararía cada 7 u 8 cuadras, y desde ahí saldrían las líneas locales.

Esto le cambia la vida a los trabajadores, porque hay muchísima gente humilde que sale a las 4 de la mañana para ir a trabajar y vuelve a las 6 de la tarde, pasando 4 horas arriba de colectivos. Esto les cambia la vida porque beneficia directamente a los que dependen del transporte público, que en muchos casos es muy malo. Con esto se gana en bienestar.

— TGF: La política tiene que servir para cambiar y mejorar la calidad de vida de la gente. La política no es el arte de lo posible sino que es la posibilidad del arte, la posibilidad de la transformación, de la creatividad, de construir.

 

— Cristina Fernández es candidata a presidenta, es mujer, muchos dicen que es un muy buen cuadro político, y eso mismo dicen de Teresa. Si le tuviera que hablar exclusivamente a las mujeres, ¿qué les diría?

— TGF: A las mujeres yo les digo que no es el tiempo de las mujeres ahora, sino que lo fue siempre. Lo que pasa es que las mujeres ahora, yo diría que desde la Cuarta Conferencia Internacional de la Mujer que fue en el ‘95 en China, son visibles, se han hecho visibles, y creo que ahora sí nosotras tenemos que ocupar los lugares de decisión y no sufrir las consecuencias de decisiones que sólo toman otros.

— AG: Retomando el tema de las obras, quería agregar que si bien las 3 obras mencionadas anteriormente están en el conurbano, también obviamente estamos pensando en el interior de la provincia. Es algo muy importante.

Si uno mira la historia de la Provincia, del campo de la provincia de Buenos Aires recorrió tres grandes etapas: la primera es la de fines del siglo XIX que es la expansión de la frontera agrícola, donde se convirtió a la Provincia en el granero del mundo con el trigo, el maíz y la carne.

Luego viene la segunda gran transformación que es la de la genética, la siembra directa, los fertilizantes.

Pero ahora está pendiente la tercera etapa. Nosotros le vendemos gran parte de nuestro maíz a Chile y ellos con eso engordan cerdos y aves. Nosotros tenemos que pasar de la etapa primaria de exportar proteínas vegetales a exportar proteínas animales.

Tenemos que convertir nuestro maíz, nuestra soja, no en insumo para industrias del resto del mundo, sino que tenemos que procesarlas en Argentina, tenemos que aumentar la cadena del valor agregado.

Esto requiere mucho esfuerzo, mucha tecnología, y los hombres del campo agrupados y todos los inversores van a tener nuestro apoyo. Es lo que se podría llamar la tercera revolución de las pampas.

Hay un cálculo hecho que multiplica por 3 el valor agregado; es decir que si las exportaciones hoy de Argentina en productos primarios son de 20 mil millones de dólares, si las convirtiéramos de proteínas vegetales a animales, estaríamos exportando 60 mil millones de dólares.

Ser el granero del mundo es del pasado, ahora hay que ser el supermercado del mundo, con productos elaborados, con marca.

— TGF: La provincia de Buenos Aires es la sexta economía de América Latina.

 

— ¿Qué le dirían a los ciudadanos bonaerenses si tuvieran un minuto para convencerlos?

— AG: Trabajo y dignidad para todos. Una patria de hermanos.

— TGF: Yo sí busco una concertación. Quiero que se retomen los sueños. No importa por quién votemos, pero sepamos que no se viene la noche, pero votemos con alegría y pensando bien el voto.