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La columna de Iris
Amigos, talento, predicciones y campaña
Aumentó todo. Hasta el rabanito subió como loco. Y te venden poca leche y poco pan porque no sé que pasa. Viste esa pavada que ahora dicen que votó una vieja de ciento veinte años, la desgraciada de la Gertrudis dice que era yo, que parezco de ciento veinte. Cuántas estupideces. Ahora resulta que dicen que Luder va a presentar una impugnación contra Alfonsín porque no sé que pasó en 1983. Ya no saben qué inventar.
Se vino Tupac, y siguen los gritos. Como a mi gran amigo el calvo periodista concejal, concejal periodista, le gustó lo de los libros, te dejo dos títulos para que leas: Los cisnes de Manuel Mujica Láinez y El juguete rabioso de Roberto Arlt. Son gustos, por ahora sigo con autores nacionales, ya voy a cruzar el charco y le metemos a Galeano y a Benedetti. El que podría sugerir alguno, es el barbado diputado de la oposición que se pasea mucho por las librerías, antes nos veíamos en la que estaba dentro del hotel de la calle San Martín, que ahora está en la Rivadavia.
Me fui a los Trebejos a ver a Opus 4, qué divino que cantan. Así, tipo serio. La verdad que a mí me gustaban mucho los Zupay, que alguna vez alguien tendrá que explicarme porqué se separaron. Pero estos estuvieron bárbaros. Cantaron Alfonsina que me encanta. Sabés que cuando la escucho, a mí me da como la sensación de tener las patas en el agua del mar. Viste que en Mar del Plata hay un tipo monumento que te indica el lugar donde se largó a las aguas, lo ubicás fácil porque esa playa se llama Alfonsina. Cantaron antes los chiquitos de Bocca Chiusa, espectacular. Dejaron a todos con la boca abierta (el chiste es pavo, pero si no lo entendiste te buscas un traductor de italiano). En ese grupete canta mi amigo el Pablito, sí el de la colita rubia que habla perfectamente el inglés.
Hablando del mar y eso. Tuve que tirar a la basura unos caracoles divinos que me traje de San Clemente del Tuyú, porque mi gran amiga Elida Chiquita Alessio dice que no hay que tener esas cosas, como perlas y corales, en las casas que son medio mufa. Sabés que ando de gira política por todo el país, estoy en la casa de la Kuky y siguiendo a mi guía espiritual, visionaria de cabecera, dejo los zapatos en cruz y boca abajo para evitar que me llegue la mala onda. La Kuky empezó a los gritos. Pobrecita no ve más allá de sus narices. Chiquita, en cuanto quieras cumplir tu deseo y escribir un pronóstico importante estás invitada. Tu participación sería un lujo supremo para este humilde espacio. Entendí lo del planeta Marte y me voy a comprar un caballo, porque acá buitres hay de sobra. Tengo claro que mi amistad de años con la Chiquita le revienta el hígado a unas cuantas. Yo lo siento, pero es el nivel que una va alcanzando en la vida.
Ahora se desató una polémica, muy menor por cierto, porque dicen que yo mandaba votar mujeres y ahora me di vuelta. Vos sos mi testigo de cabecera. Yo jamás dije cosa semejante. Están los documentos, millones de lectores que prueban lo que digo. Vos como siempre votá gente de San Luis. Todos puntanos por todas partes. Siempre, mucho San Luis. Mis respetos a un abogado muy importante, gran amigo mío, que cumplió años y se mandó un asadazo, o dos. Hasta el próximo capítulo.
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