|
HOMICIDIO DE LA OFICIAL LIDIA MOLINA
Va a declarar el hombre acusado de asesinar a su cuñada policía
El defensor de Rubén Lucero pidió que lo llamen a una indagatoria. La estrategia sigue siendo negar su vinculación con el crimen. Varios policías que investigaron el caso no se presentan a declarar.
En poco tiempo, la pesquisa por el asesinato de la oficial Lidia Yamile Molina sumará una voz que, si bien puede aportar datos no del todo ciertos, es la que más se quiere escuchar. Rubén Lucero, el único detenido por el asesinato, se presentará a declarar.
Eduardo Agúndez, el defensor del cuñado de la víctima, prepara el contenido de la que será su mayor apuesta en un expediente que no le entrega al imputado demasiadas oportunidades. La indagatoria de Lucero seguramente negará su participación en el crimen, pero es revertir las pruebas lo que parece difícil.
Tal vez por eso Agúndez dilata hasta último momento la presencia de Lucero frente a la jueza Carina Gregoraschuk. El defensor quiere examinar todo el expediente para que Lucero no se vea sorprendido en medio de la declaración.
Por lo que pasó la semana pasada, la declaración del imputado se verá retrasada. A la citación de 30 testigos que la jueza hizo para los días 13, 14 y 15 de junio se presentó un porcentaje muy bajo. Y eso que Gregoraschuk había ordenado la conducción por la fuerza pública.
Lo más llamativo es que varios de los citados que no asistieron son policías en actividad que trabajaron en la investigación. La jueza citó a los oficiales y les hizo saber expresamente que la ausencia al nuevo llamado dará inicio a una investigación por el delito que se comete al desobedecer a un funcionario público.
El faltazo general podría obligar a la magistrada a solicitar una prórroga extraordinaria de dos meses para completar la instrucción. Ese retraso incidirá en los tiempos de la declaración del imputado.
La jueza también espera una respuesta de dos empresas de telefonía celular por la remisión de una lista de llamadas entrantes y salientes de tres teléfonos móviles (el de Yamile, el de Lucero y otro) desde el día previo a la desaparición de la joven hasta diez días después.
La idea es una vez que se obtenga esa información realizar un entrecruzamiento de llamadas.
El cuerpo de Lidia Molina fue encontrado en el interior de su Renault 12, cerca de la Ciudad de La Punta, el 24 de agosto del año pasado. Su madre le había perdido el rastro un día antes.
A partir de entonces hubo unos días de incertidumbre, pero luego la Policía detuvo a Lucero, cuñado de la mujer policía y partícipe de una relación especial con la joven. Desde entonces, el hombre está en la Penitenciaría.
Yo lo veo de buen semblante, a la espera de que llegue el momento de su declaración, dijo Agúndez, quien lo visita periódicamente. |