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LA FIRMA PATROCINA CAPACITACIONES DOCENTES DESDE LA ULP
Educación y tecnología: las propuestas de Intel para acelerar el desarrollo puntano
La empresa líder en microprocesadores se sumó al proyecto provincial de crecimiento tecnológico. El responsable de los programas de educación para Latinoamérica, Javier Firpo, explicó los alcances de una política que abarca a más de 40 países.
San Luis
María Eugenia Ramírez
Redacción de El Diario de la República
mramirez@grupopayne.com.ar
Javier Firpo no habla. Explica. Cada frase está teñida de explicaciones, de ejemplos. Será porque, aunque ocupa un alto cargo ejecutivo en una multinacional, la docencia forma parte de su vida, de su trabajo. Firpo es el gerente del Programa Educación para Latinoamérica de Intel, la empresa que domina el mercado mundial de los microprocesadores. Y desde su lugar, lleva adelante la difícil tarea de acercar dos conceptos tan dispares como son educación y tecnología. Aunque no tan disitintos: a través de la educación, la firma busca eliminar esa brecha que miles, millones de personas en el mundo aún tienen con la tecnología.
Con la Universidad de La Punta como intermediaria, Intel capacitó a un grupo de docentes puntanos para que se integren en esa iniciativa. La misma que desde hace siete años se aplica en la provincia. En diálogo con El Diario, Firpo dió detalles del exitoso programa que ya capacitó a más de 4 millones de maestros en más de 40 países y que hoy está instalado en San Luis. Lo hizo con sencillez y claridad, como a él le gusta: explicando.
-En qué consisten los programas de capacitación que fomenta Intel?
-El programa Intel Innovación en Educación fue creado hace más de 10 años, y en Argentina se viene desarrollando desde el 2002. Tenemos cuatro programas: uno destinado a incentivar la investigación universitaria en áreas de tecnología. Otro fomenta la investigación en los chicos de la escuela, para que apliquen el método científico y aprendan a fracasar haciendo ciencia. Intel auspicia las ferias de ciencias nacionales y mundiales. En Estados Unidos, por ejemplo, se pagaron más de 4 millones de dólares en premios. Pero es muy difícil que los chicos lo logren solos, y ahí apuntamos al tercer programa: no podemos tener buenos estudiantes sino mejoramos la calidad de los maestros, por eso estamos con el programa de capacitación docente. El cuarto, es un premio a los textos educativos de calidad.
-Los programas apuntan solamente a la educación?
-Sí, son 100% orientados a la educación. Intel a nivel mundial tomó la decisión de hacer filantropía sólo en educación y apostamos a dar lo mejor en esa área.
-Cómo surge el interés de la empresa por San Luis para implementar los proyectos?
-Siempre trabajamos en colaboración con las autoridades educativas, los gobiernos y la comunidad. El origen fue una charla que mantuvimos con Alicia (Bañuelos, rectora de la ULP). Le contamos lo que hacíamos y se interesó, y decidimos colaborar con lo que está a nuestro alcance para acompañar este interesante proyecto de desarrollo.
-Qué influencia tuvo la Autopista de la Información en esa decisión?
-Es una gran ventaja para San Luis. Muchas veces, cuando vamos a otras comunidades y planteamos lo que podríamos llegar a hacer, la respuesta es no tenemos infraestructura, o tenemos infraestuctura pero no la conectividad. Pero en San Luis están sembrando tecnología desde hace un tiempo y eso agiliza la tarea de capacitación docente.
-Qué rol juegan los gobiernos en la puesta en marcha de los proyectos?
-Siempre los hacemos en colaboración. Si los gobiernos tienen la visión y un plan estratégico a largo plazo es fácil lograr consenso, pero no todos lo tienen. Cuando un gobierno nos pide apoyo no podemos decir que no, porque es una responsabilidad social empresaria que tiene Intel a nivel mundial. No hay vinculación comercial porque queremos que esto continúe.
-Cómo se acorta la brecha entre docentes formados en una era analógica y alumnos que pertenecen a una era digital?
-Es como enseñar un segundo idioma, que no es la lengua materna. Lo mismo ocurre con los mestros. Hasta que los educadores que estén al frente del grado sean nacidos en la era digital y trabajen a la par de los chicos, vamos a tener esa diferencia. Hay maestros de 40, 50 años que nacieron en la era predigital y recibieron su formación docente cuando no existían las computadoras. A ellos hay que enseñarles a enseñar con tecnología, porque no se les enseñó. Les enseñaron la pedagogía, el mapa, sin la posibilidad de que los chicos creen el conocimiento.
-La empresa capacita a los docentes que se están formando?
-Siempre se les pide a las autoridades educativas que hagan un especial esfuerzo por la formación docente desde los institutos. De nada nos va a servir capacitar a todos los maestros de la Argentina sino hacemos nada por modificar la formación docente y apostar a futuro. Nosotros les ofrecemos el mismo contenido de las capacitaciones pero con adaptaciones de los tiempos, para insertarlo en todas las áreas. Tenemos experiencias muy exitosas dentro del país con los institutos que no tienen tecnología, porque el programa de Intel es básicamente un curso de pedagogía. No les enseñamos computación sino cómo aplicarla, preparar las clases y que enseñen a los chicos cómo lograr un conocimiento razonado. Y no que repitan como loros lo que dicen los manuales o el maestro, tampoco el cortar y pegar. Que saquen sus propias conclusiones.
-Han medido el impacto de los cursos en el país?
-Tenemos evaluaciones mundiales. En Argentina hicimos dos, una en 2004 y otra en 2006. Seleccionamos siempre muestreos de docentes capacitados en provincias de distintas realidades. La última fue en Misiones, San Juan, Córdoba y Capital Federal, y el impacto siempre ha sido muy positivo. Cuando uno compara un maestro capacitado por el programa de Intel, viendo las carpetas y los cuadernos de sus alumnos sobre el resto, se nota el impacto. El beneficiario final es el alumno, que aprende mejor lo que fuera.
-Los cursos también apuntan a que los chicos se interesen por la informática?
-No necesariamente. San Luis tiene un proyecto interesante y coincido en que desde el punto de vista científico y tecnológico de las ciencias duras hay una falta de profesionales. Lo que pretendemos con esto es dejarle la capacidad instalada a la provincia, docentes capacitados que sepan capacitar a otros. Instalado eso, el resto viene solo. El futuro igualmente dependerá de las políticas para que los estudiantes puedan estudiar.
-La provincia planea atraer a 10 empresas de software para que se radiquen antes de diciembre. ¿Qué visión tiene de ese mercado en Argentina?
-Hay un alto nivel competitivo. Intel anunció la instalación de un Centro de Desarrollo de Softawe en Córdoba el año pasado, luego de hacer un análisis de otros países. Córdoba tiene un sistema universitario de larga trayectoria, y necesitamos alta capacitación, ingenieros y doctorados. Siempre decimos que desde lo tecnológico como factor competitivo se necesitan 4 pilares: que todos tengan la posibilidad de acceder y tengan equipamiento. Segundo, que ese equipamiento tenga conectividad, sino no sirve. El tercer punto es la educación, desde donde se puede llegar a integrar ese proyecto tecnológico. Y como último punto, están los contenidos. Hoy uno pone una palabra en un buscador y aparecen muchas cosas, pero no todos esos contenidos son útiles o correctos para todas las provincias o países, y necesitamos mucho de localización. Ese es el marco global. Hay países que están más desarrollados, como Chile. Si uno compara Argentina con países de Centroamérica, estamos más avanzados. Aún falta mucho pero han empezado a hacerse las cosas bien.
LA TRAYECTORIA DE FIRPO
Bancos, tecnología y educación
Aunque actualmente se desempeña como gerente del Programa Educación para Latinoamérica de Intel, Javier Firpo posee un abultado currículum que combina docencia y apoyo legal para diversos organismos. Tiene un Máster en Derecho de la Escuela de Derecho de la Duke University de Estados Unidos. Como abogado, asesoró a los bancos Credits Lyonnais Argentina, Banco Tornquist, Bank Boston y a la Universidad de Buenos Aires, donde también se desempeñó como docente. En la Universidad del CEMA, integró las cátedras de Cerecho Civil y Mercado de Capitales. Además, Firpo fue Vocal Titular del Comité de Abogados de Bancos de la República Argentina, y Fundador y Presidente del Comité Ejecutivo de la Fundación ALFA (Alumni Foundation de Argentina).
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