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Una masiva presencia popular
En etapas de tan profundo desencuentro, los desfiles populares adquieren un relieve y una trascendencia que vale la pena destacar. Está claro que la prosperidad y la posibilidad de una sana convivencia en cualquier comunidad pasan por la plena participación de todos los sectores. Esos mismos sectores son los que cada 25 de mayo se vuelcan a la avenida Lafinur y desfilan con gallardía y con el profundo orgullo de mostrarse, de pertenecer, de dejar su sello como parte de la sociedad de San Luis. Es un muy sano hábito, es una costumbre que vale la pena mantener. Es una excelente muestra de la cantidad y calidad de actividades que cada día nutren el quehacer de la ciudad y de la provincia.
Los niños y jóvenes agrupados por sus distintas escuelas o en torno de sus variadas actividades ponen el color y la semblanza de esperanza y de futuro. Muchas entidades deportivas con atuendos referidos a cada disciplina se encolumnan frente al palco de las autoridades. Muchas organizaciones, como la Cruz Roja, son parte de la presentación. Muchas colectividades aportan lo suyo. Las fuerzas de seguridad, tanto policiales como de las Fuerzas Armadas le dan mucho color a la jornada cívica. El paso de los aviones pone un magnífico marco al festejo patrio.
Mucho público, muchas banderas argentinas, muchas familias siguiendo de cerca una verdadera fiesta popular. Tanto el Plan de Inclusión Social Trabajo por San Luis como Seguridad Comunitaria dan su presente.
Muchas agrupaciones acercan sus bandas llenando de ritmo y musicalidad el paso de cada una de las entidades representadas.
Ese interrogante que históricamente sintetizó las jornadas de mayo de 1810: El Pueblo quiere saber de qué se trata, sigue vigente. Esta muestra es una buena respuesta, una parte importante de la realidad de San Luis aparece con mucho esplendor en esta fiesta.
En el ámbito nacional se sigue buscando respuesta. Hay muchas dificultades para llegar al fondo de muchas cuestiones. Se distorsionan distintos temas y se intenta desviar la atención.
La educación no discute sus temas de fondo aunque parezca que lo hace. Aumentos y respuestas se asumen de espaldas a las provincias y a la gente. Se produce un escándalo de coimas y corrupción y se pretende circunscribirlo a la actividad privada para luego dejar fuera del gobierno nacional a tres funcionarios. Se habla de un país federal y las provincias son ignoradas, y algunas de ellas discriminadas en muchos temas. No se encuentra algún criterio de equilibrio para conocer la situación de la navegación aérea. Se subsidia el transporte, pero no se puede establecer bajo qué criterios. No se logra determinar el criterio que flota entre un estado permisivo que nada sanciona y aquél que dice respetar las leyes y los derechos de cada uno.
Aclarar estos temas y transparentar estas cuestiones hace a la verdadera democracia, hace a un criterio de Nación que comenzó a forjarse en las jornadas que cada 25 de mayo se recuerdan. Hacen a la concordia y a la felicidad de ese pueblo que se mostró en las calles. |