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La columna de Iris
La fiesta
Menos mal que pasó un poco el calor, no daba más, pero no te ilusiones que ya vuelve.
Cómo estamos progresando a nivel cultural, viene una generación espectacular. Julieta Prandi escribe poesía y Nazarena Vélez va a sacar un disco. Así da gusto.
Atendé, que la Norma Argentina actuó nomás con el Anthony Hopkins. Se vienen los festivales pero antes actúan unos grupos en los casinos y canta el Enrique Dumas que siempre me encantó. Este fin de semana me voy a la Caja de Los Trebejos a ver La Revista y te cuento todo, tengo que encontrarme con el Gino Renni que no lo veo desde el Club del Clan. Sabés que hizo varias novelas: Amándote, Perla negra, Zíngara y Kachorra.
¿Qué decís?, ¿si fui a la fiesta? Mamita, te explico. Si yo no voy, las fiestas no empiezan. El viernes a la noche, sí en Los Trebejos festejó su cumpleaños el conspicuo vecino de la avenida Illia. Sí, el glamour hecho pasacalle. Era una celebración toda en blanco y negro. Hubo de todo, pero de todo de verdad. Estuvo lo top, lo más, lo menos, lo elegante, lo glamoroso, lo ridículo, lo estético, lo desubicado, lo irresistible, lo insoportable. Había para todos los gustos, para ellos, para ellas y para todos los gustos. Estuvo casi todo el mundo, de lo que a vos te preocupa, estuvo A con la primera actriz, pero no estuvo la otra A. Estuvo la vice. Llegabas y te sacaban una instantánea con el homenajeado por supuesto en fondo blanco y negro. Te recibían unas chiquitas en galera y top y te subía al ascensor un fisicoculturista con el torso al viento. Llegabas al segundo y el piso era un damero tipo ajedrez. Te mezclo todo. La ropa. El homenajeado estaba con un traje negro de corderoy de seda negro con plastrón. Bien. El A gobernador tenía un traje blanco, camisa negra con rayita blanca y zapatos negros. Por momentos parecía tipo esos casamientos multitudinarios que hacía Robertito Galán. Ellos mucho plastrón, mucho charol en los calzados, ellas tipo novias, todas divinas. La primera actriz, larga espalda al viento y birrete blanco. Llamó la atención la espalda legal y técnica. La diputada nacional con súper escote y saco capa con lentejuelas y un cordón retorcido con canutillos en la cabeza. Espectacular. Impactante la de la Universidad de La Punta, vestido blanco largo con campana recién en la rodilla y chaqueta desbocada con moño. Muy elegante, bailó toda la noche. Había todo un juego de luces. Pero chicas, el hueso y el crudo no son el blanco. De las nombradas en adelante lo que quieras. En blanco había heladeras, helados de mil dólares, y si se juntaban muchas parecía un iceberg. Estaba bueno porque si se juntaban muchos de negro quedaba tipo velorio. Mucha tirita, mucha cinta y comenzado el baile se vieron varios ajustes en la delantera. Mucho alfiler que se declaró en huelga. Divertido y espectacular. Con ese calor hubo hasta una estola de piel. El Willy White tenía una corbata tipo Armani, tipo damero en blanco y negro que parecía recortada del piso. Las mesas con manteles negros con camino blanco, servilletas blancas enlazadas con negro y viceversa. Florero alto con una flor muy paqueta.
El menú, unos buenos canapés, destacadas plumas de camarones, un buffet froid, ladrillos de lomo con verduras y un brownie con helado. El champagne, el de la Ch.
Una mesa de dulces completísima y varios fin de fiesta importantes.
Celina, una odalisca cordobesa que recaudó una fortuna. Algunos querían depositar sus morlacos en la garganta de la víctima. Más de un zarpado se olvidó que había ido acompañado y ligó inolvidable pellizcón, seguido de mirada fulminante. Estuvo la Pochinsky que mostró un video y completó los aires de casamiento cantando el Ave María. Luego cantó un trío cordobés, la voz del gabinete provincial le escribió y le cantó un tema obsequio al del cumpleaños momento de alta emoción-, hubo algún intento de bolero oficial, mucho baile con todo los ritmos, trencitos y otras diversiones. Habanera y chamamé incluidos. Como verás hubo de todo.
Nena, ya te sentás frente al televisor. El martes almuerza con la Chiqui Legrand el gobernador. Qué me contás. Se van a Marpla para estar en la mesa de la Mirtha. Acomodá la agenda, despachá los chicos a la pileta y concentrate frente a la tele. En la próxima te cuento todos los entretelones. ¿Qué querés saber si yo viajo? Por supuesto mi vida, cada vez que hay alguien de San Luis, de la producción de la Chiqui me convocan en exclusiva. Cariños. Hasta el próximo capítulo.
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