• Martes 16 de enero de 2007 | San Luis, República Argentina

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Policiales

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UNO DE LOS OFICIALES DECLARO CONTRA SUS CAMARADAS

Los policías acusados por el crimen de un menor seguirán detenidos

 

Un juez de La Plata rechazó las excarcelaciones pedidas por los defensores. En total, hay cinco policías detenidos.

 

La Justicia platense rechazó el pedido de excarcelación para los cinco policías bonaerenses detenidos por el crimen de Darián Barzábal, asesinado de un tiro en la nuca el miércoles pasado cuando era trasladado en un patrullero de la comisaría de Los Hornos.

Fuentes judiciales dijeron que el juez de Garantías de La Plata, Néstor De Aspro, rechazó la solicitud planteada por los defensores de los cinco policías apresados, por lo que todos continuarán presos, uno de ellos por el homicidio de Barzábal y los otros cuatro por el delito de “Encubrimiento agravado”.

El magistrado resolvió el domingo a la tarde todas las situaciones procesales de los apresados a pesar de que contaba con un día más para responder a los planteos, dijeron los voceros judiciales.

El más comprometido en relación al caso es el sargento Santiago Regalía, quien está acusado de ser el autor del disparo que le causó la muerte al muchacho.

Los otros policías son el sargento Christian Gutiérrez, que el sábado amplió su declaración indagatoria, el teniente primero Iván Adrián Martínez, el teniente Lucas Antonio Oyarzábal y el segundo jefe de la seccional tercera de La Plata, capitán Carlos Daniel Morales, todos acusados de “Encubrimiento agravado”.

Fuentes judiciales informaron que Gutiérrez pidió ampliar su declaración indagatoria ante los fiscales que dirigen la investigación, Sergio De Lucis y María Laura D’Gregorio, y brindó detalles de una reunión en la que otro de los efectivos imputados sugirió plantar un arma para justificar el balazo que recibió Darián.

“Aclaró un poco más las cosas y dio algunas precisiones sobre el momento en que dijeron ’lo del perrito’”, explicó a Télam uno de los investigadores, en referencia a los dichos que Gutiérrez le atribuye a su compañero, el teniente Martínez.

Es que en su primer indagatoria, el policía que ofició de chofer del móvil en el que Barzábal fue asesinado, había dicho que Martínez lanzó la frase “vamos a plantar un perrito”, en referencia al revólver calibre 32 que se utilizó para encubrir la acción del acusado de realizar el disparo, el sargento Regalía.

Esa frase, según la versión que brindó el chofer, fue dicha cuando retornaba en el móvil policial hacia la seccional, tras dejar al chico herido en el hospital San Juan de Dios.

El investigador consultado explicó que “si bien Gutiérrez ha manifestado la verdad, o lo que para él es la verdad, eso no lo exime de la responsabilidad penal”.

“Gutiérrez dijo la verdad después de haber sido detenido, hubiese sido mucho más fácil para él si lo hubiese manifestado desde un principio. Ahora sería como un arrepentido”, agregó el pesquisa.

Indicó también que esa responsabilidad puede en un futuro “eventualmente verse atenuada, pero esa colaboración (con la Justicia) llegó despues de la detención”.

Por otro lado, los investigadores determinaron además que el libro de guardia de la seccional 3ª de La Plata, que está secuestrado y en donde debía constar la detención de Darián, registraba omisiones.

Las anotaciones de novedades policiales terminan a las 23 horas del 9 de enero, aunque algunos de los policías que declararon se justificaron afirmando que era normal que administrativamente ese registro tuviera demoras.

El presunto caso de «gatillo fácil» ocurrió en la madrugada del 10 de enero, cuando el policía Luis Dorato descubrió que dos jóvenes habían ingresado a su casa de Los Hornos, presuntamente con fines de robo y detuvo a Barzábal.

Tras dar aviso a la seccional, una patrulla de la Comisaría 3ª de La Plata concurrió al lugar para trasladarlo.

Según determinó la Justicia, dentro del móvil el joven murió al recibir un disparo en el parietal izquierdo presuntamente efectuado por el sargento Regalía, quien está detenido acusado de “homicidio agravado por alevosía”.

Tras la muerte, en el móvil se encontró un revólver calibre 32 que, según la división de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad provincial, había sido secuestrado en octubre de 2006 por la Policía.

Esto significó para los pesquisas que ese arma fue plantada para avalar la versión de que el menor la escondía, pretendió fugar y debió ser reprimido.

 

 

CUATRO CABECILLAS

Buscan en la costa a asaltantes de un blindado

 

Los investigadores del asalto al camión blindado, cometido por delincuentes que robaron 200 mil pesos tras asesinar a balazos a un custodio y herir a otras dos personas el pasado miércoles en Córdoba, buscan a los cabecillas de la banda en la costa atlántica.

Los voceros dijeron que los cuatro sindicados líderes de la organización criminal —tres cordobeses y un porteño— aparentemente se alojaron en distintas ciudades de la costa bonaerense, donde se despliegan operativos para localizarlos.

El asalto al blindado de la empresa Bronks fue cometido la tarde del pasado miércoles frente a una sucursal del Banco Suquía, del barrio General Paz, de la capital provincial.

Permanecen detenidos siete hombres, dos de los cuales estarían vinculados con el hecho, quienes fueron identificados como Claudio Ochoa y Daniel Núñez, ambos con antecedentes penales.

En tanto, los otros cinco detenidos son los hermanos Ariel y Mauricio Busso —dueños de un taller donde se encontró un arsenal y 12 kilos de cocaína escondidos en el baúl de un Peugeot 406—, más un empleado del local, un amigo y el dueño de una grúa que se encontraban en el lugar al momento del operativo policial.

Según los hermanos Busso, el Peugeot 406 había sido llevado al taller ”por un cliente de siempre” y que ya les había llevado otros coches para arreglar. (Télam)

 

 

CONDENA DE UN TRIBUNAL

Autopista indemnizará a accidentados

 

La empresa Autopistas del Sol deberá indemnizar a los automovilistas damnificados por un choque en cadena ocurrido hace alrededor de seis años, como consecuencia del estado resbaladizo del asfalto.

En la medida dictada por la Sala Uno de la Cámara Civil y conocida ayer, los magistrados recrearon los hechos sucedidos el 1 de marzo de 2001, bajo una intensa lluvia, cuando más de diez automóviles chocaron en la Autopista Panamericana, a la altura del puente de la ruta 22, en Don Torcuato.

Dos de los perjudicados recurrieron a la Justicia y obtuvieron fallos a su favor que condenaban a la concesionaria a pagarles 8.680 y 6.522 pesos de indemnización.

La empresa apeló esa decisión y el expediente llegó a las manos de los camaristas Carlos Ponce, Delfina Borda y Julio Ojea Quintana, quienes lo ratificaron.

Autopista del Sol argumentó la “excesiva velocidad que llevaban los rodados pese a la copiosa lluvia que caía en esos momentos y al señalamiento existente en el lugar que alertaba sobre una obra en reparación”.

Por su parte, las víctimas aludieron al “mal estado del pavimento que se encontraba resbaladizo e imposibilitaba cualquier maniobra de frenado”.

Los jueces recordaron que “se estaban llevando a cabo tareas de repavimentación, lo que obligó al cierre de dos carriles” mientras que sobre el tercero había “riesgo de imprimación o de liga asfáltica que en forma conjunta con el agua de lluvia llevó a la formación de una emulsión que hizo resbaloso el piso”. (Télam)

 

 

Pasajera obstinada

 

De no ser por la abnegada búsqueda de una mujer, varias de las cosas que estaban en su cartera podrían haber pasado a manos ajenas. Es que Mariana González, empleada de un comercio que está en la terminal de ómnibus, hizo todo lo posible por recuperar sus propiedades.

El domingo a la noche González regresó desde San Francisco del Monte de Oro en un colectivo de Vía del Norte. Se bajó antes de llegar a la terminal, en el barrio AMEP, donde tiene domicilio.

A poco de descender del rodado, la mujer se percató que había olvidado su cartera por lo que se tomó un remise y se dirigió a la terminal de ómnibus, parada final del micro.

Con el primero que habló fue con el chofer del colectivo, quien le dio la buena nueva de que había encontrado la cartera y la había dejado en la ventanilla de la empresa, para que pase a retirarla.

Esperanzada, González fue hasta la boletería y se entrevistó con la mujer que trabaja allí, quien le entregó la cartera pero sin nada de lo que tenía adentro. En el viaje, la mujer llevó el bolso con un teléfono celular, una cámara de fotos, una billetera y varias alhajas.

Cuando debió responder por el estado de la cartera, la empleada señaló que así se la había entregado el chofer.

Fue entonces cuando González acudió al policía que está en el destacamento de la terminal. Ambos fueron a hablar con la mujer, quien se mantuvo en su versión y desafió a que fueran a preguntarle al chofer sobre el modo de entrega de la cartera.

Como el colectivero ya había abandonado su puesto, la buscadora fue hasta la casa del chofer y consiguió que éste le dijera lo que quería escuchar: que la cartera había sido dejada en la ventanilla con todos los objetos que estaban en su interior.

De nuevo en la terminal, ahora la mujer de la boletería tenía que explicarles a varios policías que llegaron al lugar lo que había pasado. Los oficiales debieron esperar a que la sospechosa saliera del baño.

Mientras los policías interrogaban a la empleada González siguió su instinto de detective y se dirigió al baño de mujeres. En el sanitario la dueña de la cartera buscó detrás de todos los inodoros hasta que encontró la cámara, el teléfono, las joyas y la billetera vacía.

 

 

PARADERO

Tiene 18 años y se fue de su casa

 

Una joven que faltó de su casa todo el fin de semana es buscada por sus padres y por la Policía que inició un sumario por “Averiguación de paradero”.

Elizabeth Ordóñez Ortiz cumplió 18 años el 31 de diciembre del año pasado. Es delgada, mide 1,50, tiene cabellos largos hasta los hombros y ojos marrones.

Cuando salió de su casa, el viernes 12 a la siesta, la joven tenía una remera amarilla y un pantalón violeta. El domicilio de la chica es Centenario 53.

Los datos que se obtengan sobre el paradero de la adolescente deben ser remitidos a la Comisaría del Menor.