• Domingo 7 de enero de 2007 | San Luis, República Argentina

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Peligro en el Rio Quinto

Una víbora mordió a un niño de 12 años mientras pescaba cerca del Parque Costanera

 

Este medio anunció la proliferación de víboras y los riesgos para los niños hace una semana.

 

El pasado 30 de diciembre y ante la posibilidad de que centenares de personas visitaran las costas del río Quinto para recrearse aprovechando el feriado El Diario de la República publicó en esta misma sección una nota titulada: “Encontraron varias víboras en la Costanera Norte”.

Entre los primeros párrafos se mencionaba que esa zona “diariamente es visitada por las familias que buscan esparcimiento al aire libre y disfrutar de la propia naturaleza, pero en los últimos días se ha podido observar la presencia de reptiles que quizás arrastrados por la correntada del río han llegado al lugar”.

Casi como una premonición este matutino agregaba en esa nota que estaba acompañada por dos fotografías en color que “si bien es cierto el hecho no debe resultar alarmante, debe sí obligar a tener precaución especialmente con los niños que por desconocimiento pueden exponerse a mordeduras de estos reptiles”.

A sólo seis días de esta advertencia hoy se informa que en la víspera un niño de 12 años que estaba pescando en el río Quinto en inmediaciones de una laguna formada por canteras de arena fue mordido por un reptil en su mano.

El episodio se produjo alrededor de las 14:30 del viernes 5 de enero y cuando Julián Gigena se encontraba esperando tener la suerte de que algún pez se enganchara en su anzuelo, una víbora surgió de entre las aguas y le mordió su mano, sin darle tiempo a reaccionar para protegerse.

El niño que vive en el barrio San José, aledaño a las costas del río, contó el episodio a este medio diciendo que “estaba a la orilla pescando y la víbora saltó y me mordió, me fui rápidamente a la casa de un amigo y de ahí me llevaron a mi casa”.

Su mamá Mónica Gigena agregó que “llegó llorando a casa y lo trajimos rápidamente al Policlínico Regional”, donde “lo curaron, le pusieron suero antiofídico y se le realizaron análisis”.

Pudo conocerse que en las últimas horas del viernes, estaba desmejorado y con temperatura, pero ayer había mejorado y evolucionaba favorablemente.

La doctora Fátima Vega dijo que “se le inyectó de inmediato suero antiofídico y ahora está estable, pero se sigue con el estricto control de su evolución”, aclarando que éste es el primer caso de picadura de víbora que se tiene en el corriente año.

La proliferación de reptiles se ha observado a lo largo del río Quinto, en distintas lugares, por ello también en Justo Daract se ha dado la alerta y son pocos los veraneantes que llegan hasta el cauce del río, tanto por miedo a los reptiles, como por la contaminación que presenta el río por descargas industriales y efluentes cloacales que se producen río arriba de esa ciudad.

“Las víboras que existen en el lugar, son de distintas especies y aunque no se puede asegurar si se trata de ofidios muy venenosos, es menester tener las precauciones necesarias para evitar cualquier accidente indeseado” expresaba la columna referida de El Diario del pasado 30 de diciembre y los efectos que produjo la mordedura del reptil en este niño del barrio San José, dan la pauta de ser venenosas.

Ante este incidente se repite otra frase de la aludida nota, donde se mencionaba “los niños pueden jugar libremente tanto en el sector de las mansas aguas, como en las pequeñas praderas que conforman los mantos de gramíneas que le dan al paisaje un colorido especial, por ello es menester realizar un operativo controlando que no haya víboras que pongan en peligro su integridad física”.

Para evitar que se produzcan nuevos casos de mordeduras de víboras es necesario tener mucha precaución, porque la manera de atacar de estos reptiles es muy veloz y toman siempre desprevenidos a sus víctimas, como se deduce de las propias palabras del damnificado niño villamercedino.