• Miércoles 22 de noviembre de 2006 | San Luis, República Argentina

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ATAQUE EN LAS AFUERAS DE VILLA MERCEDES

Apuñalaron al dueño de una quinta en un intento de robo

 

“Un vaso de agua no se le niega a nadie”, reza un antiguo refrán. Por eso y porque los tres pibes de entre 14 y 15 años que llamaron a su puerta pidiendo un poco del líquido vital no le despertaron sospechas, Omar Fantagosi, de 59 años, accedió a darles lo que pedían. Lo apuñalaron de tal forma que casi lo matan.

Desde el lunes a la tarde, cuando los adolescentes lo atacaron para robarle, en su quinta de las afueras de Villa Mercedes, Fantagosi está en terapia intensiva. Hoy tienen previsto pasarlo a una terapia intermedia.

Los jóvenes que lo hirieron huyeron sin robar nada.

Eran las cinco de la tarde cuando el hombre escuchó que alguien llamaba a su casa desde el acceso trasero a su propiedad.

“La quinta tiene dos entradas, una por la ruta 148 y la otra por una calle de tierra que da a un canal”, describió Fernando Peralta, sobrino de la víctima.

La propiedad se ubica en el extremo sur de la ruta 148, a un kilómetro y medio del puente de madera sobre el río Quinto.

Es una zona semi rural donde algunas viviendas conviven con varias fábricas.

Cuando salió a ver quién lo visitaba, Fantagosi se encontró con tres adolescentes que le pidieron agua. Tal vez pensó que los muchachitos estaban cansados y decidió aliviarles la fatiga. Fue a buscar agua y cuando se la alcanzaba por encima de un alambrado, de casualidad se dio vuelta para mirar hacia su casa. Justo vio que otros tres chicos entraban a su casa por la puerta delantera, la que da a la ruta.

El pedido de agua tenía el fin de distraer al dueño de casa para que los otros entraran.

“Mi tío corrió y entró a la casa, pero los chicos le empezaron a patear la puerta, se la rompieron a patadas y entraron”, describió el sobrino.

Adentro de la vivienda los ladrones se encontraron con la resistencia del dueño de casa, que los enfrentó. En medio de la lucha uno de los delincuentes juveniles le clavó un cuchillo a Fantafosi en el costado derecho del abdomen.

“Lo apuñalaron debajo de las costillas: la herida le tocó la cola del páncreas y le cortó un intestino, por eso hay peligro de infección”, explicó Fernando Peralta.

Los ladrones se asustaron con lo que habían hecho y escaparon. “En eso llegó mi prima, hija del tío Omar, con su hijito de 3 años en el auto, se bajó y los encaró. ‘¡¿Qué están haciendo?!’, les preguntó, y uno se le vino encima y le empezó a pegar”, relató Fernando.

Recordó que según su prima, el chico “no olor a vino, pero tenía los ojos dilatados”, como si estuviera drogado.

Después de agredir a la mujer, el adolescente escapó con sus cómplices.

La hija del hombre asaltado los siguió unos cien metros en el auto, pero una tranquera le cortó la persecución.

Cuando volvió a su casa encontró a su padre desangrándose. Lo llevó al sanatorio Mitre, donde todavía está internado. “Está un poco mejor, le sacaron el respirador y mañana (por hoy) lo van a pasar a sala intermedia”, afirmó el sobrino.