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SUBIo ENTRE UN 50 Y UN 75%
En noviembre el tomate se convirtió en una verdura de lujo
La escasez de este alimento proveniente de Mendoza hace que los verduleros deban comprar en Tucumán. El kilo pasó de dos a tres pesos, pero en algunos comercios llegaron a cobrarlo a 4,50. Afirman que el precio comenzará a bajar en quince días.
En poco más de una semana, el kilogramo de tomates en muchos comercios de las ciudad de San Luis pasó de 2 a 3,50 pesos y en algunos lugares este valor trepó 4 y 4,50 pesos, lo que representa un incremento de entre un 50 y 75%.
El responsable de la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores (ADEUCO) Jorge Olguín, adelantó que de acuerdo a un relevamiento realizado el 25 de octubre por esta organización, esa verdura tenía un precio que oscilaba entre 1,90 y 2,17 pesos, dependiendo del comercio.
Las causas de la suba son atribuidas a una escasez generalizada de productos debido a que Mendoza (provincia de la que se abastece San Luis de verduras) aún no comienza con su ciclo de cosechas, por lo que deben ser comprados en el norte de la Argentina.
Desde Shopping Frut, un local ubicado sobre la avenida Lafinur, Manuel Palma no anduvo con rodeos y concretamente dijo que el precio se rige por las reglas esenciales del liberalismo económico: la oferta y la demanda.
Cuando se cosecha mucho en las regiones cercanas, el precio baja y cuando escasea la verdura su costo se incrementa inmediatamente. No hay demasiadas explicaciones, no vale eso de que sube el gasoil o algunas excusas de otra índole.
Se animó a vaticinar que en 15 a 20 días el precio disminuirá ya que llega parte de la producción mendocina. Es cuestión de esperar, dijo llevando tranquilidad a los consumidores.
Además destacó que cuando proviene del norte sube el precio y baja la calidad. Palma asegura que el tomate norteño no tiene la misma consistencia y sabor que los de la zona cercana y que padece mucho el traslado. No es lo mismo y los vecinos lo saben, aseguró.
Explicó que dadas las regiones productivas del país, se genera un circuito de consumo. Dio algunos ejemplos cercanos y dijo que hay actualmente comercios en donde se pueden comprar sandías a un precio elevado, pero en enero se inicia la cosecha en San Juan y en el norte de San Luis y en ese caso el valor baja notoriamente.
Desde Frutimundo otra verdulería clásica de la ciudad, Beatriz Gatica dijo que poco más de dos semanas el tomate abaratará su precio y dijo que ellos también tuvieron que modificar la cartelera porque el precio se disparó.
Coincidió con su colega en que el incremento trae aparejado un cambio de producción. Explicó que a diferencia de otros alimentos y por las características de las verduras, como la dificultad de su conserva, el paso inmediato a la cosecha es la comercialización.
Si falta en algún lado se siente en el precio, lo que se puede hacer es recurrir a zonas más cercanas, como por ejemplo San Juan. Dijo que este comportamiento se repite todos los años y que ya se configuró en un bache entre los distintos sectores de producción.
En estos momentos merma la cantidad de verdura que viene del norte porque se está acabando y aún no está la producción a full en Mendoza, dijo.
Las explicaciones partieron desde los verduleros, ya que algunos supermercados no dieron precisiones sobre las causas que provocaron la suba en estos grandes comercios.
Contraste con los precios actuales
En setiembre, el tomate redondo fue lo que más bajó en San Luis
Paradójicamente, el tomate redondo encabezó el listado de productos de la canasta básica que más ahorro deparó para el bolsillo de las amas de casa puntanas durante setiembre, según se desprende del Indice de Precios al Consumidor que elabora mensualmente el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos Indec.
Uno de los componentes de la ensalada infaltable de cada verano experimentó una baja del 15,7% en el noveno mes del año. La merma estuvo diez puntos porcentuales por encima del segundo artículo que más descenso mostró en las góndolas: la mortadela.
La escalera de rebajas la completan las tapas para empanadas, la papa, las lentejas y el té en saquitos. Todas se ubicaron entre 2,5% y 3% más económicas que en agosto, de acuerdo al relevamiento que hace el Subprograma provincial de Estadísticas.
La fluctuación de los precios en San Luis es notable. Sólo 30 días bastan para observar como un artículo figura entre los más bajos del mes y al siguiente, aparece en el ranking de los que evidenciaron un mayor aumento. Tal es el caso de la lechuga, que en agosto fue uno de los alimentos que más decayó y en setiembre se situó al tope de los artículos con más remarcación en los comercios, supermercados y verdulerías de la provincia.
Los cambios estacionales son la razón principal que provocan esas variaciones tan dispares. Por eso, las oscilaciones se perciben especialmente en las frutas y verduras. Además sus costos guardan relación con los resultados de cada cosecha y los efectos climáticos.
Se agranda la brecha con el resto
San Luis junto a Catamarca se posicionaron como las provincias de menor inflación en la última medición oficial. El costo de vida en ambas jurisdicciones se incrementó en 0,4% durante setiembre, la mitad de la suba que registró a nivel país en igual período. La ropa y los elementos de la canasta escolar constituyeron los rubros que más se encarecieron.
En el acumulado del año, las recientes cifras sirvieron para abrir aún más la brecha entre la provincia y el resto del país. El impacto en el poder de compra de los puntanos se vio afectado en un 4,5% en los primeros nueve meses de 2006, mientras que para los demás el deterioro alcanzó el 6,6%.
La evolución de los valores de los bienes y servicios componen el Indice de Precios al Consumidor, un indicador que mide los productos más consumidos en los hogares puntanos, de acuerdo a la preferencia que surgió de la encuesta nacional de 1997.
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