• Sábado 4 de noviembre de 2006 | San Luis, República Argentina

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INTERIOR

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El fin de semana pasado la Cooperativa se quedo sin reservas

Declaran por primera vez la emergencia hídrica en Potrero de los Funes

 

Debido a la falta de agua en el río Los Molles que abastece a la localidad de Potrero de los Funes, el miércoles la Municipalidad declaró, por primera vez en su historia, la emergencia hídrica.

“La emergencia se dispuso porque el río no trae suficiente caudal para la población ni para potabilizarla, sobre todo durante los fines de semana y los feriados”, explicó desde la Cooperativa Maximiliano Romero.

Esta reglamentación autoriza a la Cooperativa de Agua de Potrero de los Funes a realizar gestiones de control y aplicar normas que lleven al uso racional de los recursos hídricos y eviten su degradación. Por esto a las establecidas por la Municipalidad, la Cooperativa precisó algunos aspectos:

Se prohíbe utilizar el agua de red para:

• Lavado de veredas y frentes de viviendas.

• Lavado de vehículos.

• El riego de parques, jardines y huertas domiciliarias sólo se podrá realizar de 8 a 22.

Además todos los vecinos que deseen llenar sus piletas de natación deberán pedir un turno en la Cooperativa, para evitar picos de consumo, donde deberán notificar el volumen de la piscina y los filtros que utilizan. Se prohíbe el llenado durante los fines de semana y los días feriados.

“La situación actual es crítica”, describió el secretario municipal Daniel Orlando y agregó: “El fin de semana pasado nos quedamos sin agua de reserva, esto nunca nos había pasado. Las personas que tienen casa en esta zona los fines de semana llenan las piletas y casi ninguna tiene menos de 60 mil litros. Durante la semana estamos un poco más aliviados”, dijo.

La cota del lago Potrero, que se mantiene 1,25 por debajo de lo habitual, no se modificará con esta medida, porque el pueblo no se abastece de este dique.

Para Orlando la clave para mejorar la situación y evitar quedarse sin agua durante los meses de verano —los más lucrativos para esta localidad— es que “la gente tome conciencia, porque hay vecinos que riegan al mediodía o a la siesta, lo que no tiene ningún sentido”.

 

Sanciones

 

El cuerpo de inspectores de la Cooperativa, facultados por la ordenanza, podrán aplicar las sanciones correspondientes cuando algunos de los puntos no se cumplan. “Si ellos no dan abasto, nosotros los vamos a ayudar con los nuestros que, por ahora, realizan tareas de control en las habilitaciones comerciales, construcciones y bromatología”, señaló el secretario de Gobierno municipal.

Si bien la intención de la Cooperativa es crear conciencia en los vecinos de Potrero para que todos puedan contar con el servicio normalmente, también se prevén multas: “La sanción económica dependerá del consumo estimado de cada socio. Ese monto se multiplicará por 5. Y si continúa el incumplimiento se puede llegar a la suspensión del servicio”, explicó Romero.

La sanción para quienes desagoten las piletas en la vía pública será de 200 pesos y se duplicará en cada reincidencia. En este caso será la Municipalidad quien aplique la sanción. “Esto es así porque el agua se puede mantener limpia en las piletas con filtros y químicos durante varias temporadas, lo que evitaría que se destine tanta agua a su llenado cuando comienza el verano”, señaló Orlando.

 

 

Se acentua en los meses de verano por el llenado de piletas y el riego

El recurrente problema de la falta de agua

 

“El agua es un derecho de todos y hay que cuidarlo”, rezan la mayoría de los folletos e incluso algunas boletas que cobra este servicio. Pero a veces pareciera que de tanto leerlo, ya nadie lo implementa.

En estos meses, cuando el calor comienza a hacerse notar, muchas de las personas sólo se preocupan por lograr llenar sus piletas, que sus tanques y cisternas estén repletos, que su césped luzca como una alfombra verde y sus plantas estén florecidas. Pero qué ocurre con quienes sólo tienen un pequeño tanque, sin bomba para llenarlo cuando no hay presión, y de allí deben poder proveerse el agua para beber, limpiar y cocinar.

Dicen que “ante situaciones extremas deben tomarse medidas extremas” y la declaración de emergencia hídrica lo es. Sobre todo cuando debe tomarse, porque la conciencia de la mayoría de los vecinos está bajo la cota del sentido común.

En agosto pasado la Cooperativa de Agua de la Villa de Merlo debió declarar la emergencia porque la última lluvia importante fue registrada el 22 de marzo y Merlo, al igual que Potrero, no se alimenta de agua de pozo, sino de la que, a través de los ríos, devuelve la montaña.

Pero en los meses de verano la situación empeora aún mucho más.

El 29 de diciembre del pasado año la Municipalidad de Juana Koslay debió declarar la emergencia hídrica, que se extendió por casi todo el verano. Aunque la planta potabilizadora de esa localidad producía el doble del agua necesaria que, por el excesivo consumo, no alcanzaba.

En enero de este año los problemas de agua que padece La Toma, anualmente, debieron subsanarse con camiones cisterna que proveyó el Gobierno de la Provincia. Desde la Municipalidad pedían a los vecinos que el cuidado del agua fuera “extremo”.

Otra de las localidades que se vio obligada a declarar la emergencia hídrica en enero pasado fue Justo Daract.

 

La sequía

 

Un factor fundamental que influyó en que estas localidades, entre otras, debieran declarar la emergencia hídrica el pasado verano fue la prolongada sequía, que este año se extendió por 5 meses.

Durante, prácticamente, todo el año los diques de la provincia estuvieron muy por debajo de su cota habitual. Similar al año pasado, con la diferencia que esta vez, las temperaturas, hasta ahora registradas, fueron superiores.

De los diez embalses con los que cuenta la provincia, cinco son utilizados para proveer agua: Antonio Esteban Agüero y La Florida alimentan a la planta potabilizadora que se encuentra a la altura de Juana Koslay, Cruz de Piedra la planta de SerBa —Puente Blanco—. El dique San Felipe, mediante un canal de riego, lleva agua a las localidades de Naschel, Tilisarao, Concarán y Santa Rosa. El Dique Vulpiani asegura el suministro a Villa Mercedes. El resto de las localidades del interior se alimentan con perforaciones y vertientes.

Las lluvias tampoco abundaron. En lo que va del mes en los registros de la Policía de la Provincia no figuran lluvias, sólo 1, 5 milímetros caídos en Merlo. El mes pasado en San Luis sólo se registraron 0,4 milímetros y en Villa Mercedes 8. La excepción fue Candelaria donde el 2 de octubre, en sólo un par de horas, llovió 120 milímetros y debieron evacuarse algunas casas. En el resto de la provincia el agua caída no alcanzó “ni para barrer el patio”.

Y la situación no parece pretender cambiar. A pesar de las nubes “con agua”, “cumulus nimbus”, señalarían las profesoras de geografía, que merodean hace días, el pronóstico es desalentador: 20% de probabilidades de lluvia.