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ACCIDENTE AEREO cerca de BUENA ESPERANZA
Cayó una avioneta fumigadora y su piloto sufrió múltiples fracturas
El accidente ocurrió en la zona rural de Buena Esperanza, cuando el ala de la aeronave chocó contra la rienda de una antena de telefonía.
Numerosas fracturas sufrió un hombre cuando la avioneta que piloteaba rozó una antena de telefonía y perdió el control. La aeronave terminó estrellándose en medio de un campo cercano a Buena Esperanza, en el sur de San Luis. Además de las quemaduras y lesiones que sufrió el piloto, la avioneta se destruyó por completo debido al incendio consecuente del impacto.
Este accidente aéreo sucedió ayer aproximadamente a las 10:30 en la estancia La Totora, ubicada en el kilómetro 681 de la ruta provincial 55 (ex ruta nacional Nº 148), zona rural que delimita Buena Esperanza con La Angelina, en el sur de la provincia.
En ese establecimiento trabajaba Nolberto Gallo, de 52 años, oriundo de Laboulaye, Córdoba, y propietario de la empresa Fumigaciones Gallo.
De acuerdo con las primeras declaraciones que hemos obtenido, el piloto efectuó un viraje mientras fumigaba, sin percatarse de que lo hacía demasiado cerca de una antena de telefonía ubicada en ese campo; rozó con una de las alas una de las cuerdas que asegura dicha torre, lo que habría ocasionado la inmediata pérdida de control del aeroplano, que terminó estrellándose contra el suelo, dijo a El Diario de la República el comisario mayor Rodolfo Tula, titular de la Unidad Regional II Distrito Interior.
Sobre el accidentado, el jefe policial confirmó que se trata de Nolberto Gallo, oriundo de Laboulaye y propietario de una empresa de fumigaciones cuya razón comercial lleva su apellido.
Este hombre fue asistido en principio por gente que se desempeñaba en la zona y vio el siniestro y fue trasladado de inmediato al hospital de Buena Esperanza, donde se le diagnosticó fracturas varias y politraumatismos, agregó.
Traslado urgente
En el hospital de Buena Esperanza, donde el piloto recibió las primeras curaciones, se logró estabilizar su cuadro general y luego fue derivado al Policlínico Regional Juan Domingo Perón.
En el hospital de Villa Mercedes se preveía que lo someterían a intervenciones quirúrgicas. Según los primeros informes médicos que nos han remitido, a pesar de las severas lesiones su vida no estaría en peligro, dijo Tula.
Apenas arribó al Policlínico Regional fue trasladado a la sección de tomografía computada, a fin de establecerse la cantidad y características de las fracturas y demás lesiones que sufrió. Seguidamente fue llevado a cirugía y pasadas las 14 se lo intervino quirúrgicamente.
A las 15:40 la operación finalizó con resultado favorable, no estimándose en principio necesario efectuar la derivación al Complejo Sanitario capitalino, como suele disponerse en accidentes de suma gravedad. Personal de cirugía del hospital de Villa Mercedes señaló que si bien las fracturas eran numerosas, el paciente evolucionaba y quedó alojado en esa sala bajo estricta observación.
Familiares hicieron guardia en la entrada de este área a fin de aguardar las conclusiones de los médicos. No queremos hacer declaraciones, esto nos puso muy mal y no estamos con ánimo para hablar, respondieron los parientes ante la consulta de la prensa.
La aeronave quedó totalmente inutilizada por el incendio generado tras el impacto. Por otra parte, la antena no fue afectada más que en la rienda que se cortó con el roce del ala, explicó el comisario mayor Tula.
El funcionario entre otras medidas para preservar los restos de la avioneta ordenó a sus efectivos acordonar el perímetro a la espera de los peritos especializados en este tipo de siniestros, por lo cual se convocó al Centro de Accidentes Aéreos con asiento en Córdoba.
Por su partes el personal de Criminalística de la Unidad Regional II también colaboró con la toma de fotografías y realización de croquis.
El caso fue girado al juez Julio Fernández Triches, con secretaría a cargo de Diego González.
declaraciones del jefe de la comisaria de buena esperanza
Salió con la ropa y el cuero cabelludo en llamas
El comisario Leonardo David Moreno, titular de la Seccional 19ª de Buena Esperanza, explicó que la avioneta partió directamente desde la ciudad de Laboulaye y en el momento del accidente realizaba su primer día de fumigaciones en el campo Las Totoras. Cuando ocurrió el impacto, la avioneta estaba a aproximadamente 20 metros de altura. La antena está en la zona conocida como El Soven, y pertenece a la empresa Telefónica de Argentina, y además oficia de puente para la repetidora de San Luis TV (Canal 13) de La Fortuna.
El accidente fue a 5 kilómetros al norte de La Angelina y a 72 kilómetros al sur de Villa Mercedes. La torre cuenta con 6 bases de tensores que a manera de un triángulo la sostienen. En cuyos vértices existen dos bases, sostenidas por cinco y cuatro tensores respectivamente cada una de ellas.
En la más alejada de todas, ya ubicada dentro de Las Totoras, el último tensor habría sido con el cual chocó el ala derecha de la avioneta.
El ala quedó a unos 50 metros de la avioneta, y ésta a unos 70 metros de la antena. Inmediatamente de ocurrido el accidente, el aeroplano (un biplaza cuyas características no pudieron especificarse porque quedó totalmente destruido) se incendió en su totalidad. A pesar del fuerte impacto, Gallo pudo alejarse arrastrándose unos metros de la avioneta, pero con parte de sus ropas y de su cuero cabelludo con llamas, dijo el comisario Moreno.
Los primeros en llegar fueron el hijo de Gallo y un empleado, que se encontraban en otro sector del establecimiento, y fueron alertados por camioneros que ocasionalmente pasaban por la ex ruta Nº 148, actual provincial Nº 55, y que presenciaron la caída de la aeronave. Ambos trasladaron al herido en una camioneta perteneciente a su propia empresa, Fumigaciones Gallo, hasta el hospital de Buena Esperanza, donde permaneció aproximadamente una media hora, siendo derivado a posterior a Villa Mercedes, adonde arribó pasado el mediodía".
El comisario Moreno confirmó que la aeronave de Gallo, de colores blanco con vivos rojos y negros, había partido desde Laboulaye y era la primera vez que fumigaba en Las Totoras.
La estancia Las Totoras está en una zona ventosa, aunque ayer a primera hora, cuando la avioneta comenzaba a sobrevolar el perímetro, no se registraban vientos.
El campo es propiedad de productores de Mendoza. Entre los peritos a quienes se dio intervención, se encontraba el Plan de Vuelo de Aeropuertos 2000, con asiento en Villa Reynolds.
Policías de Buena Esperanza comentaron que Gallo no perdió el conocimiento en ningún momento.
HISTORIAL
Accidentes aéreos en San Luis
El antecedente inmediato de la caída de un avión en territorio provincial es del año pasado. En esa ocasión, la nave era mucho más sofisticada que la que cayó ayer cerca de Buena Esperanza y las consecuencias fueron trágicas.
El teniente Horacio Martín Flores, de 29 años y numerario de la V Brigada Aérea, con asiento en Villa Reynolds, se eyectó del McDonnell Douglas A4AR Fighting Hawk, un avión de combate de origen estadounidense, y su paracaídas no se abrió.
Una falla en el avión fue el desencadenante del accidente ocurrido el 6 de julio. Si bien la nave se precipitó en la localidad cordobesa de Paunero, se supone que el desperfecto se inició en el espacio aéreo provincial.
Más parecido al accidente de ayer en cuanto a la estructura del vehículo, es el que ocurrió el 2 de octubre de 1999 en las afueras de San Luis, donde murieron dos hombres que piloteaban un ultraliviano.
Cuatro años antes, el barrio 1º de Mayo estuvo cerca de convertirse en la pista de aterrizaje forzosa de un cazabombardero A-4C Skyhawk que prestaba funciones en la V Brigada Aérea. Una maniobra de último momento del piloto, Mario Bordagaray, evitó que el avión cayera sobre ese sector poblado.
El accidente ocurrió el 10 de mayo de 1995 y finalmente el cazabombardero se precipitó cerca de la ruta que va camino a Pescadores. El piloto logró eyectarse, pero falleció.
Acaso el accidente más grave (no por sus consecuencias trágicas, sino por la magnitud de lo que pudo haber sido y no fue), fue el que se registró el 20 de noviembre de 1992, en el aeropuerto local.
Como una precuela de las películas Whisky, Romeo, Zulú o Fuerza Aérea SA, donde el director Enrique Piñeyro denuncia malas condiciones en los aviones que día a día cruzan el cielo argentino, una nave de Aerolíneas Argentinas se incendió en el momento en que salía del aeropuerto local con destino a Buenos Aires.
En el vehículo aéreo iban 110 pasajeros que salvaron su vida de milagro. Los restos del Boeing 737 quedaron esparcidos por los alrededores del aeropuerto, como símbolo de precariedad. |