• Lunes 11 de setiembre de 2006 | San Luis, República Argentina

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Policiales

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TUCUMAN: EL CUERPO DE ARGAÑARAZ NO APARECE

Maestra desaparecida: piden una contraprueba de ADN

 

Lo solicitará hoy la defensa de las dos ex monjas detenidas por la desaparición de la docente tucumana. Un primer ADN halló sangre de la víctima en el auto de las acusadas.

 

La defensa de las dos ex religiosas detenidas por la desaparición de la docente tucumana Beatriz Argañaraz pedirá hoy que se realice una contraprueba de ADN luego de que el primer análisis demostró que las manchas de sangre encontradas en la casa y en el automóvil que comparten las imputadas pertenecen a la maestra.

Gustavo Morales, abogado de Susana Acosta y de Nélida Fernández, procesadas con prisión preventiva por la desaparición de la docente, ocurrida el 31 de julio pasado, indicó a la prensa que hoy requerirá ante el juez de Instrucción Alfonso Zottoli una nueva prueba.

También hoy la fiscal de Instrucción Adriana Giannoni recibirá del Colegio de Bioquímicos y Farmacéuticos de Capital Federal el informe completo sobre el análisis de las muestras de sangre extraídas a Angela Farías y Liliana Argañaraz, madre y hermana de la maestra.

La fiscal del caso obtuvo un informe preliminar que indica que las muestras de manchas de sangre tomadas en una valija en la casa y el automóvil Ford Orion de Acosta y Fernández coinciden «en cuanto al tipo» con las de la madre y hermana de Argañaraz.

A raíz de esos resultados, Giannoni convocará nuevamente a declarar a las imputadas, aunque, probablemente, también por el presunto delito de ocultamiento de personas, además del de privación ilegítima de la libertad, por el que actualmente está procesadas con prisión preventiva.

La fiscal también se encontraría próxima a concluir la investigación y a solicitar al juez Zottoli que disponga la elevación a juicio de la causa, indicaron las fuentes judiciales consultadas.

Semanas atrás, durante un procedimiento realizado en la casa que compartían las detenidas, la Policía encontró muestras de sangre en tres lugares diferentes del Ford Orion de las imputadas, así como en una maleta ubicada en la vivienda.

La pista en la que trabaja con firmeza la fiscal Giannoni es la de alguna diferencia laboral entre las imputadas y Argañaraz, que estaba a punto de ser nombrada directora del colegio Padre Roque Correa, en el que trabajaba junto a Acosta (es secretaria) y con cuya área de pastoral colaboró Fernández años atrás.

 

Manejos oscuros

 

Leonardo Coria y Carlos Picón, abogados de la familia Argañaraz (asumió el rol de querellante), conjeturan que la docente habría descubierto irregularidades en el manejo de fondos en el colegio, que habrían involucrado a las imputadas, lo que habría sido el móvil de la desaparición de la docente.

La hipótesis fue ratificada hace tres semanas por el testimonio de una amiga de Argañaraz, Carolina Fernández, según la cual, la docente, aunque sin dar nombres, le había manifestado: «son unas víboras, quieren serrucharme (sic) el piso».

Argañaraz tenía domicilio en El Manantial (localidad ubicada en la periferia de la capital) y hace más de 39 días, poco después de las 6, salió de su casa, para tomar un ómnibus de la línea 103, en el que va todos los días a su trabajo, pero no llegó a destino.

Algunos testigos aseguran que la docente tomó el colectivo de la línea 103 y se bajó en la esquina de La Madrid y Alem, donde habría subido a un auto blanco, aunque se desconoce si era remis o un vehículo particular.

 

 

Violaciones

Investigan a estudiante

 

La Justicia de La Plata investiga si un estudiante secundario es autor de al menos seis casos de violación ocurridos en una zona de la capital provincial.

Se trata de un joven de 18 años, cuya identidad no fue proporcionada, que asiste a un colegio secundario del centro de La Plata y que fue detenido ayer tras ser reconocido por una joven como el hombre que la había violado en junio último.

La Justicia investiga ahora si el estudiante es el autor de otras cinco violaciones ocurridas en las inmediaciones del Parque Saavedra, donde se registró el caso de abuso que derivó en su detención.

El hecho es investigado por el fiscal Alejandro Villordo y la jueza de Menores Inés Siro, ya que habría sido perpetrado cuando el estudiante detenido tenía 17 años.

La joven, cuya identidad se reserva para preservar su intimidad, caminaba con su padre por el Parque Saavedra de La Plata cuando observó al estudiante circulando en bicicleta.

La muchacha advirtió a su padre que ése era el joven que la había violado y de inmediato se dio aviso a la policía, que detuvo al estudiante y lo condujo a la comisaría local.

Los casos que se investigan si fueron cometidos por el estudiante ocurrieron en los últimos meses y en todos los hechos se trató de un hombre joven que redujo a mujeres bajo amenaza de arma de fuego, obligándolas a caminar hasta baldíos, mientras les hacía preguntas personales.

Al llegar al baldío, el delincuente se ponía nervioso y agresivo y antes de consumar la violación cubría el rostro de las jóvenes con las remeras o camperas de éstas, que, tras el abuso, se llevaba guardada en un bolsillo.

“Contá hasta 200 y acá no pasa nada”, decía el violador tras someter sexualmente a las jóvenes, para luego huir en una bicicleta playera pintada de varios colores con aerosol.

El joven detenido “no tiene el perfil típico del violador”, explicaron las fuentes policiales, ya que se trata de un estudiante secundario de clase media, educado, tranquilo y sin antecedentes policiales ni vestigios de consumo de estupefacientes.

En el marco de la investigación, en los próximas días se realizará el cotejo de ADN con muestras que fueron tomadas a al menos dos víctimas de las violaciones y se realizarán reconocimientos en rueda de personas. (Télam).

 

 

BUENOS AIRES

Lo juzgan por tratar de matar a una gitanita

 

Un hombre acusado de intentar asesinar a una niña gitana de 10 años que pasó 21 días en coma y hoy vive con una malla encefálica permanente, será juzgado a partir de hoy en los tribunales porteños.

Daniel Concha está imputado por los delitos de homicidio y robo calificado en grado de tentativa, tenencia de armas de guerra y lesiones gravísimas, en perjuicio de la nena.

El hecho se produjo el mediodía del 21 de junio de 2004, cuando Concha y un cómplice, identificado por la familia de la víctima como Adrián Gómez, interceptaron a la salida del garage de la casa, en el barrio porteño de Mataderos, el Volkswagen Gol azul de un gitano, quien se encontraba junto a su hija de 10 años, e intentaron robárselo amedrentándolo con armas de fuego.

Según lo declarado por el hombre, el auto arrancó cuando soltó el embrague, por lo que los delincuentes interpretaron que pretendía huir y dispararon ocho tiros, uno de los cuales ingresó en la cabeza de la nena, provocándole un estado de coma, que la mantuvo al borde de la muerte, durante 21 días, internada en el hospital Ricardo Gutiérrez.

Hoy la niña tiene colocada una malla encefálica de metal que mantiene unido su cerebro, 16 clavos en el parietal, sólo un 40% de su capacidad visual, y dificultades motoras en una mano y una pierna.

Concha era menor en el momento del hecho y ya tenía por entonces en su haber un robo de automotor en Lomas de Zamora, y otro calificado en Capital Federal.

 

Detención y fuga

 

El padre de la nena baleada logró detenerlo pero su cómplice huyó, tras lo cual formuló la denuncia en la Seccional 48ª de la Policía Federal.

El hombre denunció ante la Justicia penal que cuando estaba en la sala de terapia intensiva en la que estaba alojada su hija, el comisario de esa repartición, Héctor Marcelo Carral, le pidió 10 mil dólares y un auto para proceder al arresto de Gómez.

El hecho fue denunciado por el padre de la víctima ante el juzgado de instrucción 14 y Asuntos Internos de la Policía, pero la investigación no habría registrado progresos en ninguno de esos dos ámbitos.

Carral contraatacó denunciando por injurias al padre, a raíz de una pegatina de carteles en la zona de Mataderos, en las que aparecía su fotografía y el calificativo de “corrupto”.

El prófugo Gómez, hoy de 20 años, tiene tres causas por robo calificado, y una fuga de un instituto de menores.

Concha acumuló cinco sumarios en el penal de Ezeiza en los últimos seis meses por participar de revueltas, peleas, y por inconducta.

La familia de la víctima denunció que continúa recibiendo intimidaciones telefónicas de Gómez, quien tiene pedido de captura y se encuentra prófugo, en las que se la amenaza de muerte para evitar el inicio del juicio oral.

Andrés Rabinovich, representante de la familia de la víctima, anticipó que pedirá una condena para Concha de “alrededor de 17 años por salvajismo, alevosía, sangre fría y por las consecuencias irreversibles para Micaela”.

En cuanto a la nena, el letrado informó que “está empeorando día a día. Ya perdió un ojo y está quedándose de a poco sin el otro. A medida que crece, la malla encefálica le hace presión y le provoca trastornos. La semana pasada, por ejemplo, se quedó ciega durante una hora y media. Ella no puede ir sola a ninguna parte, recibe clases particulares porque no puede asistir al colegio, y su sociabilidad es nula”. (Télam).