Feliz Día del Maestro Llega el día para homenajear a los maestros. El término maestro ha adquirido muchas connotaciones, casi todas las nuevas lo sacan del ámbito escolar. En muchos deportes hay torneos de maestros, en ajedrez se entregan títulos de gran maestro, y en el lenguaje popular a quien actúa en forma excepcional se lo suele calificar como maestro. Sin embargo, el término más allá de calificar a una persona o a una obra de mérito relevante remite claramente a la escuela y al aula. Para una sociedad la labor de quienes a diario consagran su vida para formar a otros es fundamental. Su éxito o su fracaso pasará inexorablemente por ese lugar. No hay sociedad próspera en el mundo si lo que no funciona es la educación. No hay forma de desarrollo y de progreso que no contemple la formación de los ciudadanos. Son pocas las personas formadas, capacitadas, dispuestas a transformar a niños pequeños, a ayudarlos a aprender hábitos y costumbres de convivencia, a dotarlos de conocimiento, a ayudarlos a desarrollar el inmenso potencial que poseen. Si cada adulto se pusiera a pensar en alguna de sus habilidades o de sus méritos, casi con seguridad los mismos estarían asociados a docentes que en algún tramo de su educación forjaron esta actitud. Desde la posibilidad de sumar mentalmente, el fervor por la lectura, el escribir sin errores de ortografía estas dos últimas cuestiones íntimamente relacionadas, hasta el aseo, el hablar correctamente, hasta el descubrimiento y el cariño por una vocación que suele abrazarse para toda la vida. Hay en este momento en San Luis un interesante apego por la capacitación que merece destacarse. Es valioso que diversas organizaciones realicen interesantes propuestas para los diferentes niveles y que los interesados respondan con altos índices de adhesión y presentismo. Están llegando a San Luis muy buenos profesionales y muy buenos técnicos, que junto a prestigiosas figuras del medio están entregando nuevos conocimientos y novedosas prácticas para aplicar en beneficio de los destinatarios del mensaje diario. Se aprecia mucho interés en las más diversas disciplinas y se admite que más allá de la tradicional instrucción, los maestros pueden recibir aportes muy valiosos que los acerquen a ideas y procedimientos novedosos. Para festejar como se debe el día se van a obviar comentarios sobre el puntaje, cuya esencia no se comprende del todo y en algunos casos es el único atractivo que algunos encuentran para concurrir a cursos, charlas, seminarios, encuentros o cualquier otra variante que les permita crecer en una escala que después definirá cuestiones trascendentes para sus aspiraciones. Es destacable cierto clima de normalidad que permite continuar debatiendo muchos temas pendientes, pero siempre dando clase, siempre cumpliendo con los alumnos, condiciones básicas para que cualquier aprendizaje resulte posible. La sociedad debe honrar a los buenos maestros, debe generar las condiciones para que surjan y prosperen buenos maestros. Debe remunerarlos debidamente en función de su dedicación y de su esfuerzo. Es la mejor apuesta a futuro que se puede hacer, San Luis desde siempre, desde su pasado, desde su historia honra a las maestras puntanas que salieron a educar por toda la República. En su memoria feliz Día del Maestro para todos aquéllos que en cada jornada hacen posible ese ejercicio mágico e inigualable de enseñar y aprender. |