Hay demanda insatisfecha en todo el pais El orégano promete firmes ganancias para una explotación de San Francisco En el primer corte esperan cosechar 9.600 kilogramos, para facturar $48.000 si es vendido a granel para el mercado interno. Ocho productores de San Francisco del Monte de Oro se constituyeron en cooperativa para producir doce hectáreas de orégano y esperan cosechar en el primer corte de noviembre de 2007 unos 9.600 kilogramos, por el que podrían facturar $48.000 si lo vendieran a granel, categoría que hoy cotiza a $5 el kilo para el mercado interno. Claudia Caradona es técnica en Negocios y Producción Agropecuaria, integrante de la cooperativa y quien además disparó y contagió la idea para un proyecto que se puso en marcha la semana pasada cuando el Ministerio del Campo les otorgó un crédito de $160.000 y el acompañamiento durante los primeros años con asesoramiento técnico y comercial. Este año se fue a vivir a San Francisco con su marido y sus dos hijas, pero hace ocho que produce en su campo de 50 hectáreas, donde ya hicieron cebolla y hace cuatro empezaron con una plantación de almendros. Nací en Brasil, pero soy puntana, y veo tanta tierra aquí y comparás con otras provincias y te preguntás cómo puede ser que San Luis teniendo tanto beneficio el sector agropecuario está destinado mayormente a la ganadería, describió. El empleo eventual que dará para los pobladores de la zona en épocas de siembra es de 180 puestos durante una semana y lo mismo para las cosechas anuales, pero por más tiempo. El orégano que se consume en San Luis viene de Mendoza o San Juan. Para la futura producción hay compradores detectados en Buenos Aires y Mendoza, pero generalmente son acopiadores que empaquetan y distribuyen. La idea de meterme con orégano tiene que ver con la afinidad que tengo con las plantas, en especial con las aromáticas, además de la experiencia lograda junto a mi marido en cultivo de cebolla, dijo a El Diario de la República cuando la visitó en su campo de San Francisco, donde el año pasado sacaron exitosamente 2.000 bolsas de cebolla en una hectárea y media. La elección de encarar una producción de orégano a escala mayor es una planta rústica y de bajo riesgo en comparación con una hortaliza y es una aromática de enorme demanda en el mercado nacional y por ello fácil de vender. La inquietud de Claudia por esta planta entusiasmó rápidamente a productores y amigos y con un grupo de ocho descubren la oportunidad de hacer una plantinera en común para abaratar costos. Con el natural temor a endeudarse, sin embargo, el grupo no pierde de vista la oportunidad de ingresar al insatisfecho mercado del orégano y tras un largo camino de reuniones, estudios, capacitación y de aprendizaje para convivir en una sociedad comercial, se vincula con el Ministerio del Campo para acceder a un préstamo de $160.000, indispensable para aguantar el sacrificado nacimiento de una empresa. Cada integrante trabajará sobre una hectárea y media y el plan es que a los tres años se duplique esa superficie. La idea de emprender la producción comercial de esta aromática fue escuchada y aceptada inicialmente por el jefe del Programa de Producción Agropecuaria, Roberto Zaballa, quien junto a Marcelo Frías, especialista y jefe del Subprograma de Agricultura, encontró la forma de apoyar desde el Estado sin recurrir a la figura del subsidio, al condicionar la entrega de un crédito a la elaboración de un proyecto y a la formación de una cooperativa, cuyo capital social más los bienes personales de sus miembros garantizarán la devolución. La gente tiene la idea fija de que el Gobierno tiene la obligación de dar un subsidio y esto no sirve, porque cuando tenés que responder con tus propios bienes hacés lo imposible para que la empresa funcione, sino fuiste, opinó la productora. El programa contempla que en marzo se haga la plantación y en noviembre realizarán el primer corte, el más valioso porque la cantidad de flor de ese momento otorga mayor volumen y aroma. La expectativa de cosecha es de 800 kilogramos por hectárea. La idea nuestra es poner valor agregado, porque en bolsas de un kilo están pagando casi $10 cada una, y ni hablar en envases de 25 ó 50 gramos, detalló Caradona. El Gobierno brindará también asesoramiento legal y en comercialización. Como no es un producto perecedero, entre opciones actuales para comercializarlo sobresale el mercado mendocino, al que se puede abastecer un épocas de de menor oferta para lograr mejor precio. Hay muchos compradores y la demanda interna no está satisfecha, falta orégano y por eso nuestra idea es envasarlo, dijo, para lo cual están cerca de cerrar un acuerdo con la cooperativa Aromet de Villa Dolores que lo envasaría en bolsas con la marca de cooperativa de San Francisco. Claudia no descarta la posibilidad de unirse a esta cooperativa en la etapa de comercialización por su experiencia en la producción y venta de orégano, romero, menta, melisa, estragón, entre otras aromáticas de elevado valor. En otro momento se piensa superar la escala de venta del producto envasado y procesar el orégano para la obtención de ésteres, un componente importante cuando se lo vende como esencia. A mayor altura, mayor concentración de ésteres. San Francisco está a 780 metros sobre el nivel del mar y la altura ideal para esta aromática va de 700 a mil metros. El compromiso con el Gobierno es que ningún productor, hasta que no esté devuelto hasta el último centavo del préstamo, puede vender por fuera de la cooperativa, aclaró pero alentó a que si cada uno le pone ganas, voluntad y demuestra que quiere hacer las cosas y que vale la pena, beneficiará al sector y al pueblo porque despierta y genera actividad productiva. El punto crítico está en la etapa de secado La etapa de implantación hasta la cosecha es manejable para quienes todavía carecen de experiencia, pero el punto crítico es el secado, donde deben contemplarse una serie de cuidados para lograr un producto en las condiciones exigidas por el mercado. Ya están previstas la trilladora y la zaranda para el primer corte, mientras gestionan el alquiler de un galpón alto y aireado del Parque Industrial de San Francisco para el secado y ensilado hasta el envasado y posterior venta. La plantación se hará sobre tierras vírgenes y ello evita aplicar fertilizantes nitrogenados en la primera etapa. La cosecha, en tanto, se hace casi al ras al momento que empieza la floración y como una vez trillado necesita una cantidad de horas de oreado, se pondrán distintas variedades para que no llegue todo el trabajo de golpe. De esta manera podremos empezar a cosechar en noviembre, seguir en diciembre y terminar en enero, describió la productora Claudia Caradona al precisar que las variedades que les permitirán este escalonamiento son verde limón, chileno II y compacto. Con esta mezcla se logrará calidad, volumen y vistosidad para el consumidor. Daniel Suárez, un técnico del INTA de Villa Dolores, capacitó y asesoró al grupo en la delicada etapa de implantación. Los plazos biológicos de la planta no permiten que este año los 100.000 plantines, comprados a esa estación experimental agropecuaria cordobesa vayan directamente a campo, por lo que irán a una plantinera hasta el próximo otoño. |