• Lunes 11 de setiembre de 2006 | San Luis, República Argentina

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apertura de afa

River ganó con angustia y no le pierde pisada a sus “primos”

 

Con goles de Higuain y Ferrari venció a Quilmes 2-1 y se puso a tiro de Boca.

 

River superó a Quilmes como local en el estadio “Monumental” por 2 a 1 al cabo de un partido intenso en el que volvió a mostrar marcadas falencias defensivas.

El gol de la victoria parcial lo marcó Gonzalo Higuain a los 41' del primer tiempo; en el segundo igualó José Chatruc a los 17 y aumentó Paulo Ferrari a los 29.

Dos ingredientes interesantes que influyeron en el trámite del marcador fueron las expulsiones de Víctor Zapata en River a los 12' del complemento y de Alfredo González Bordón, de Quilmes, 13 minutos después.

Los primeros minutos mostraron un ida y vuelta interesante en un partido de buenas intenciones por parte de ambos equipos, claro que con River llevando “la voz cantante”.

Lucieron solamente Gonzalo Higuain y Fernando Belluschi pero el resto se repartió luces y sombras; en tanto que Quilmes hizo lo que pudo, cuando tuvo la ocasión.

Pero el primero que provocó alarma resultó Quilmes, cuando conmovió el arco riverplatense con un tiro libre de Sebastián Rusculleda que manoteó Carrizo y se estrelló en el travesaño.

De inmediato, River respondió pero no pudo concretar porque después Ariel Ortega recibió solo tirado a la derecha, probó al arco y contuvo el arquero.

Tras aquella acción, River siguió buscando casi siempre por la misma vía y perfil, lo que relegó a Quilmes al papel de un equipo luchador pero también sustentado en la figura de su arquero Derlis Gómez, quien comenzó a crecer.

El 0 a 0 perduraba porque no acertaba River con la puntería y Quilmes ya no atacaba tanto y para colmo, cuando salía, fallaba.

Así, River tuvo que resignarse a esperar su chance pero el gol llegó por la vía buscada, a los 42' , cuando Ortega cruzó un pelotazo a la zona derecha del área donde Higuain empalmó el tiro de primera y de derecha para dejar sin chance al arquero.

En el balance del primer tiempo, Quilmes pobló el mediocampo con demasiados jugadores, algunos metidos a marcar a la fuerza como los casos de Rusculleda, Chatruc y Juan Fernández Di Alessio.

Y dejó la impresión de que otorgaba demasiada ventaja dejando a tres defensores en el fondo.

Paralelamente, por el lado de River se vieron lucimientos en Ariel Ortega, quien ya venía jugando bien desde el partido anterior y de Fernando Belluschi.

Quilmes se plantó más adelantado e insistió con la línea de tres defensores, pero esa defensa rara vez fue reforzada cuando el “Cervecero” era atacado. Y por allí sufría.

Tampoco esa táctica llevó a Quilmes a atacar más ni a aproximarse al empate porque Belluschi en la primera que tuvo River mandó un bombazo desde la derecha que obligó a Gómez a despejar después de una “volada”.

La expulsión de Zapata en el segundo tiempo le trajo cierta confusión a River, que lamentó entonces un gol de otro partido, cuando Chatruc dominó en la puerta del área un pelotazo, se acomodó la pelota para la zurda y sacó un remate inalcanzable para Carrizo, quien festejó con un sugestivo “aleteo” burlón y desató la “furia” de los plateístas locales pero no resultó amonestado.

River siguió confundido y Quilmes aprovechó para encontrar espacios y atacar a fondo, pero no encontró la vía del gol por más que probó diferentes variantes.

Todo volvió a emparejarse después de la expulsión de Alfredo González Bordón porque cuatro minutos después, Higuain mandó el centro desde la derecha (perfil donde más se sintió la falencia de la defensa quilmeña), Ferrari cabeceó solo en el área grande y lo dejó sin chances al arquero: 2 a 1.

La visita no se quedó cruzada de brazos pero ni Chatruc en una ocasión ni varios atacantes luego pudieron vulnerar al arquero Carrizo o a la defensa local, que salvó a su arco a duras penas, tras desinteligencias varias y sin poder compensar el vacío que había dejado Lucas Mareque, quien dejó su lugar al cabo del primer tiempo para permitir el ingreso de Marcelo Gallardo.

 

Renunció Mario Gómez

 

Mario Gómez renunció a su cargo de entrenador de Quilmes tras la derrota que su equipo sufrió ante River en el estadio “Monumental”.

“Voy a dar un paso al costado para darle la posibilidad a otro cuerpo técnico”, dijo Gómez, momentos después de concluido el partido.

Posteriormente, el entrenador les aclaró a los periodistas que se encontraban fuera del vestuario de Quilmes que sólo iba a dar esa información, sin ningún tipo de agregado.

Gómez tomó la conducción del plantel de Quilmes a mitad de la pretemporada, luego de que Héctor Veira, desde Alemania donde cubría el Mundial para una cadena televisiva, renunciara al compromiso que había asumido formalmente con los sureños en una conferencia de prensa.

Con Gómez como entrenador Quilmes perdió 5 de los 6 partidos que jugó por el torneo Apertura y apenas consiguió un empate. Convirtió nada más que 4 goles y le marcaron 11.

El equipo del sur del Gran Buenos Aires está en una situación sumamente complicada con los promedios del descenso. Quilmes ocupa la penúltima posición de la tabla y sólo tiene por debajo al recién ascendido Godoy Cruz de Mendoza.

 

Paulo Ferrari delira, Marcelo Gallardo festeja, los “Millonarios” ganaron y acechan a Boca.

 

 

Giménez amenazado, suspendió Gimnasia-Boca

 

El árbitro no salió a jugar el segundo tiempo por una amenaza de un dirigente de Gimnasia, aparentemente el presidente del “Lobo”. Los “Xeneizes” perdían 1-0 sin poder alcanzar el récord de trece victorias consecutivas.

 

Un confuso episodio, que, seguramente, se terminará de esclarecer en las próximas horas, impidió la finalización del partido que Gimnasia de La Plata le ganaba a Boca por 1-0 al cabo del primer tiempo.

El árbitro Daniel Giménez denunció haber sido amenazado en los vestuarios durante el entretiempo por un grupo de adeptos al conjunto local, entre los cuales, de acuerdo a las primeras versiones, se encontraba el presidente de la institución mensana, Juan José Muñoz.

Los ánimos estuvieron caldeados desde el principio por parte del público local, porque ante la estrategia gimnasista de jugar al límite de lo permitido, interrumpiendo continuamente el juego, Giménez respondió amonestando hasta llegar al número de seis futbolistas locales penados con tarjeta amarilla: Germán Basualdo, Matías Escobar, Gustavo Semino, Roberto Cornejo, Andrés Guglielminpietro y Santiago Silva.

Según los memoriosos, la relación entre Giménez y Gimnasia viene muy mal desde un partido en la cancha de Quilmes correspondiente al Apertura 2005 en el que el juez dejó al equipo platense disminuido al expulsarle un par de jugadores.

También debe decirse que el árbitro chaqueño, sumamente cuestionado y con razón en los últimos tiempos, cumplió un trabajo, prácticamente, sin fallas.

Gimnasia propuso un partido friccionado, cortó el juego permanentemente y fue acumulando amonestaciones a los largo de la primera etapa. Pero impidió que Boca tuviera circulación clara durante el primer tiempo.

En ataque el equipo de Troglio complicó en particular con los pelotazos aéreos porque Silva, aprovechando su estatura, le ganó más de una vez a Morel Rodríguez. Además, Guglielminpietro, arrancando desde más atrás, encontró espacios para moverse con comodidad.

Sin salida desde la mitad de la cancha, a Boca le costó llegar. Y Palacio, muy bien marcado por Landa, no pudo desequilibrar como en partidos anteriores.

Gimnasia tuvo su primera chance a los 10' cuando un pelotazo sobró a Morel y por detrás de él ganó la posición Silva, quien sacó un derechazo muy alto.

Cinco minutos más tarde, Basualdo se escapó por la derecha y envió un centro paralelo a la línea que Silva no llegó a conectar por poco.

Boca contestó a los 16' cuando Daniel Díaz, apareciendo por izquierda, cabeceó un tiro libre de Cardozo, y obligó a una buena respuesta de Olave.

A los 27', Krupoviesa ejecutó un tiro libre pesado y Ledesma, por el flanco derecho, sacó una volea desviada. Parecía que Boca le tomaba la mano al juego, pero a los 28' Cabrera, otro de los buenos valores del local, se le escapó a Krupoviesa, sacó un centro que peinó Silva y cuando el “Guly” esperaba la pelota por detrás, Calvo lo desplazó ilícitamente. El penal lo ejecutó Silva que con un violento remate estableció el 1-0.

El último cuarto de hora de la etapa inicial no ofreció variantes. Gimnasia pudo aumentar a los 32' con otro centro de Cabrera que cabeceó apenas desviado Guglielminpietro.

Y Boca produjo una de sus mejores oportunidades a los 42' en buena acción de Cardozo, que tocó para Marino, cuyo disparo de afuera del área se fue apenas desviado.

En el último minuto Silva bajó la pelota en el área y el “Guly”, apurado por Bobadilla, remató alto. La incógnita al llegar el descanso era saber si Gimnasia iba a lograr sostener el ritmo y de qué manera iba a responder con 6 jugadores amonestados.

Pero quedó en eso, la respuesta nunca llegó.

 

Muñoz lo negó

 

El presidente de Gimnasia, Juan José Muñoz, aseguró que “en ningún momento” cuestionó al árbitro Daniel Giménez, quien suspendió el encuentro ante Boca por amenazas, aunque reconoció que se equivocó al ir a hablar con el juez.

“Simplemente entré el vestuario a pedirle tranquilidad y un gesto de solidaridad con Troglio, que tiene a su padre atravesando un momento delicado de salud”, aclaró.

“Me equivoqué, porque no hay que ir a hablar ni de buena ni de mala manera. Pero no tuve maldad, sólo lo hice porque a Troglio lo conozco hace mucho tiempo y lo vi decaído”, precisó.

“García (asistente del partido) me dijo vos sos pesado, pero no te la aguantás solo, entonces me saqué los anteojos y le dije ¿qué decís?”, dijo Muñoz.

 

 

De la mano de Montenegro,

Independiente venció a Lanús

 

El “Rojo” ganó 4-2 con tres goles del “Rolfi”. Con 13 puntos sigue escalando.

 

Independiente venció a Lanús por 4 a 2 como visitante, con una gran actuación de Daniel Montenegro, autor de dos goles y dos asistencias, en el partido de la 6ª fecha del Apertura 2006 de primera división.

En el primer tiempo Montenegro abrió la cuenta a los 34' para Independiente, que aumentó en el segundo período, a los 4' por intermedio de Germán Denis.

Claudio Graf, a los 22' y Mauricio Romero, a los 27', dieron el empate transitorio a Lanús, mientras que Montenegro nuevamente a los 33' y Vladimir Marín a los 37' otorgaron la victoria al equipo de Jorge Burruchaga.

A los 18' del primer tiempo el delantero de Lanús Cristian Fabbiani reincidió en la mala costumbre de hacerse echar, al aplicar un puntapié desde atrás y sin pelota al defensor David Abraham, por lo que el árbitro Héctor Baldassi no tuvo más opción que expulsarlo.

Lanús sufrió la tercera derrota como local en igual cantidad de presentaciones en el campeonato (había perdido antes con River Plate 2-0 y Rosario Central 2-1) y suma 7 puntos, en tanto que Independiente lleva tres partidos sin caídas (la última caída fue ante Boca Juniors, 1-0) y reúne 13 unidades en el certamen.

Los de Burruchaga fueron superiores a Lanús aún antes de la expulsión de Fabbiani, quien reaccionó sin motivo luego de forcejear con Abraham, inmediatamente después de la primera llegada del local en el encuentro, que fue un remate de Marcos Aguirre a la posición de Oscar Ustari.

Montenegro inauguró el marcador con un tiro libre desde la izquierda, que se metió junto al palo derecho de Carlos Bossio.

A los 37' el ex River bien pudo anotar otro gol, pero su remate rozó el ángulo superior izquierdo, luego de haber tirado, incluso, un caño a Rodrigo Archubi en la secuencia anterior.

Al comenzar el segundo tiempo, el técnico de Lanús, Ramón Cabrero, incluyó a un volante de marca, Matías Fritzler, por el lateral izquierdo Maxi Velázquez (Archubi fue de “3” y Aguirre acompañó arriba a Santiago Biglieri) para rearmar la formación con diez futbolistas.

Pero en su primera llegada de la etapa, Independiente anotó el segundo tanto: Montenegro envió un centro con pelota en movimiento desde la derecha y Denis marcó de cabeza.

El equipo visitante, en vez de administrar la ventaja con un hombre más a través del control del balón, se relajó y permitió la remontada de Lanús, que empató con dos cabezazos, el primero de Graf (centro de Rodolfo Graieb) y el segundo de Romero (capitalizó un córner de Archubi e impactó la pelota delante de Ustari), en apenas 5 minutos.

Lanús pensó que el “unipersonal” de Montenegro se había terminado, pero se equivocó: el “Rolfi” recibió de Sergio Orteman y, trastabillando, alcanzó a tocar el balón por el costado de Bossio y, luego, asistió en el centro del campo a Marín, quien definió el contraataque para el delirio del público “Rojo”.

 

 

 

Falcioni debutó mal

 

Nueva Chicago venció ayer por 1-0 a Colón con gol de Federico Higuaín, equipo en el que debutó como entrenador Julio Falcioni, en partido por la 6ª fecha del Apertura de AFA.

En un cotejo donde ya estuvieron en juego los puntos por la permanencia, Nueva Chicago volvió a demostrar lo fuerte que se hace de local. De hecho el conjunto dirigido por Rodolfo Motta siempre tuvo la iniciativa del partido y salió a ganarlo desde el comienzo, aunque en algunos pasajes careciera de claridad.

Apenas 4' después de la salida de Grisales, como para que el panorama se le complicara aún más a los “Rojinegros”, llegó el gol de Higuaín con un derechazo de emboquillada.

A Colón le faltó algo sustancial para igualar el marcador: precisión arriba. Es que los veteranos Claudio Enría y Esteban Fuertes se mostraron muy lentos para una eficiente defensa de Nueva Chicago, que controló los embates rivales hasta el final, para que otra vez se desataran los festejos en Mataderos. (Télam).

 

 

 

Los dos conformes

 

Newell's casi lo gana porque le puso ganas a su desorden y una mejor circulación de pelota en el complemento, pero Arsenal también pudo llevarse los tres puntos por mayor orden táctico durante los 90'. El 2 a 2 no le cayó mal al partido disputado en el “Coloso del Parque Independencia”.

Arsenal siempre supo lo que quería y hasta sus limitaciones, y allí residió el mérito que lo llevó a ponerse dos veces en ventaja en el marcador.

Tras dos intentos de Caffa llegó la apertura. Garnier la peleó y la ganó con Spolli, Obolo lo habilitó al vacío ante la marca de Torrén y cuando el volante la fue a buscar larga, chocó con Villar. No fue penal, pero el árbitro Rafael Furchi compró y Obolo puso un 1 a 0 justificado. En tanto, Centro de Cejas, mal cabezazo de Spolli, nueva pelota de Cejas, centro de tres dedos y cabezazo para el primer gol de Germán Rivera.

Arsenal acusó el impacto y Arrieta casi lo noquea, pero su palomita dio en el palo. Y en el mejor momento “Rojinegro”, un tiro libre de Caffa encontró la cabeza goleadora de Casteglione para el 2 a 1.

Al poco tiempo, un centro de Araujo hizo gritar nuevamente a Newell's, quien en su única intervención acertada del partido aplicó un cabezazo inalcanzable para Cuenca. El 2 a 2 ya no se modificó y dejó al fin una sensación de justicia.

A Giménez no le tembló el pulso y suspendió el partido. Ahora resoverá el Tribunal de Disciplina.