El musico volvio al ruedo Bob Dylan entregó su versión sobre estos tiempos modernos El disco alcanzó el primer lugar en la lista de los más vendidos en Estados Unidos en su primera semana de venta. El disco combina el viejo blues, el country, el jazz y el vodevil. El prócer del rock, Bob Dylan, editó Tiempos modernos, nuevo disco en el que hurga en el viejo blues, el country, el jazz y el vodevil para entregar 10 canciones que acreditan su saludable condición de clásico. Además el CD alcanzó el primer lugar en la lista de los más vendidos en Estados Unidos, al obtener ventas superiores a las 192 mil unidades en su primera semana de venta, de acuerdo con cifras de la empresa Nielsen SoundScan publicadas el miércoles pasado. Con un título chaplinesco y con un sonido que está muy lejos de las deformaciones de la modernidad, Dylan vuelve a entregar una obra clave, que sobresale aún más si se lo compara con registros actuales. A pesar de ser un buen disco, Tiempos modernos seguramente no está a la altura de la tríada genial Blonde on Blonde, Blood on the tracks y Higway 61 Revisited, pero sin dudas es mejor que mucha de la música que se ha producido en 2005, en 2006 y seguramente se producirá en 2007. El siglo XXI parece haber traído una abundancia dylaniana, dos discos de estudio en seis años, una película, Anónimos, un documental No Direction Home dirigido por Martin Scorsese, la excelente biografía del trovador a cargo de Howard Sounes y el primer volumen de los tres de Crónicas autobiográficas. Además, Dylan atraviesa, incómodo, una etapa de reconocimientos a diestra y siniestra, de homenajes y robos, pero a ese caminante poco le importa y sigue a pesar de los achaques de los años. En Tiempos modernos, Dylan o su alter ego Jack Frost nombre que utiliza el músico para firmar la producción del CD hurga en su pasado musical, que va desde el blues, el jazz, el vodevil, y el country más antiguo, amén de ciertos aires de folclore indígena estadounidense. Tiempos modernos es un disco de canciones largas, que no bajan de los cuatro minutos, en el que la voz de Dylan suena mucho mejor que en Love and Theft (2001), acompañado por la banda con la que suele girar incansablemente (Télam). |