• Domingo 30 de julio de 2006 | San Luis, República Argentina

Clasificados | Editorial | Opiniones | Cultura | Villa Mercedes | Interior | Archivo

 

OPINIONES

Imprimir

columna

Imagen, encuesta y consecuencias

 

Por Adrián Garraza

 

Platón hace más de veinticinco siglos proponía que los hombres vivíamos en el mundo de las imágenes. Que habitábamos este mundo sensible, que imitaba imperfectamente el verdadero mundo, el real mundo de las ideas, de las esencias, de los arquetipos. Nuestro insigne ciego Jorge Luis con perfecta concepción le da nueva luz, lo recupera en poesía, y dice: “Como el griego afirma en el Catrilo/el nombre es arquetipo de la cosa,/ en las letras de la rosa está la rosa/ y todo el Nilo en la palabra Nilo/É”. Aquéllas cosas con las que nos topamos y rodeamos, aquéllo que llamamos realidad, no son para el de amplias espaldas, sino imágenes, copias, réplicas, de la verdadera realidad escondida en la esencia de las cosas. Pese a la aparente dualidad, la imagen de las cosas con las que convivimos no son sino en relación a su esencia.

En estos tiempos que habitamos, el péndulo de nuestras vacilaciones se ha corrido hacia la forma alejándose de la sustancia. La imagen, con su esencia inasible, varias veces prima por sobre la sólida realidad de las cosas. La naturalmente mutable, inestable y fugaz imagen, logra concretarse en íconos y cristalizarse en el tiempo, gracias, por ejemplo, a las fotos las cuales también van pasando del tangible y colorido papel, a la insípida tarjeta de memoria. Este es el mundo que nos tocó vivir, es la cultura en la que nos movemos, y la política como su producto, no puede sino amoldarse a ella, seguir sus derroteros y hacerle culto a la imagen, los gestos y las fotos.

La difusión por estos días de algunos datos de encuestas ha provocado inquietud, curiosidad y reacciones, algunas comprensibles y esperables, otras inapropiadas y evitables; en sectores diligenciales de la provincia. Es que esos informes se asemejan mucho a lo que es una foto. Podría decirse que los resultados de una encuesta, que reúna y cumpla los rigores que impone la ciencia estadística, son como una foto que nos muestra una imagen de los sentires y la opinión de la sociedad en cierto momento. De allí, la importancia que se les atribuye y las repercusiones que tienen las encuestas en el ámbito político. Vayan ahora algunos datos más que aporta la encuesta de la que hemos venido informando y sobre la que opinamos.

Sobre una muestra de 600 casos para las ciudades de Villa Mercedes y San Luis, recolectados en los últimos días de mes de junio y que de acuerdo a la metodología empleada tiene un nivel del 95% de confiabilidad con una margen de error del 2,68% para todos los casos, según los informado por la consultora de opinión pública, Gonzalo Pedernera & Asociados; resulta que el 46,7 % de los consultados cree que la provincia estará mejor dentro de los próximos seis meses, mientras que en marzo de 2004, solo el 16,7% los esperaba.

Se ha casi triplicado en dos años el nivel de esperanza u optimismo en la población, respecto a la provincia. Estos datos no hacen más que reafirmar la sensación, cuasi palpable, de la mejoría en el humor general y de que el tejido de integración social, sobre todo en la capital, que por entonces (2004) se encontraba deshilachado, se va recomponiendo.

Comparando los ejecutivos, el que mejor consideración de la gente posee es el provincial, por encima tanto del nacional como del capitalino. Nación y provincia. Mientras Néstor Kirchner cuenta en la provincia con una conformidad del 66,3% —datos de encuestas nacionales, publicitadas por canales nacionales de televisión abierta, le dan por debajo del 60%— y una disconformidad del 31,7%; con Alberto Rodríguez Saá se encuentra conforme el 81,7% de los encuestados, mientras el 18,3% dice estar disconforme.

Provincia y Municipio. Consultados 350 vecinos de San Luis con la misma metodología estadística, resulta que el Gobierno de la Provincia de San Luis cuenta con un 52,4% de respuestas positivas —Muy Bien o Bien— ante la consulta de cómo trabaja para resolver los problemas de la gente, mientras que la Municipalidad de San Luis recibe el 33,6% de este tipo de respuestas. En tanto el 20,8% de las respuestas son negativas para el Gobierno y el 26% para la Municipalidad. Si bien el saldo o la diferencia entre respuestas favorables y desfavorables es en ambos casos positiva, para el Gobierno esa diferencia es del 31,6%, mientras que para la Municipalidad es del 7,6%. Más de cuatro veces mejor para la provincia que para el Municipio.

Las encuestas y los datos que ellas arrojan o reflejan, al igual que las fotos tienen la enorme virtud de recortarnos una porción de realidad, de mostrarnos un instante; y la necesaria deficiencia, intrínseca de toda imagen, de ser esencialmente variable. Dormirse en los laureles de una buena imagen puede traer consecuencias funestas. Amargarse porque las respuestas no son las esperadas y dejar que el abandono invada, hará deslucir aún más, la pobre imagen que se tiene.

En cuanto a los que aspiran dirigir, no está demás recordar que generar campañas negativas o de desprestigio para menoscabar al adversario, sea cual sea la vereda que transite, trae más daños que beneficios, para todos.

Qué bueno sería, para recordarnos la relación en la cosa y su imagen, para tener presente que la imagen no es sino de una cosa; que el parecer o los pareceres de la opinión se escribieran “s” de ser y que las imágenes y opiniones reflejaran siempre la esencia de las cosas, como los creía hace tiempo, en Grecia, el más ilustre discípulo de Aristóteles.