• Miércoles 5 de abril de 2006 | San Luis, República Argentina

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Insultos, trompadas y “huevazos” en el Legislativo

Insólita agresión a concejales en una accidentada sesión

 

Ayer, en plena sesión, un grupo de empleados municipales arrojó huevos y agredió a concejales del oficialismo. Fue luego de que se decidiera el envío a comisión de un proyecto de recomposición salarial.

 

En medio de un escándalo, donde hubo desde insultos hasta trompadas y “huevazos”, la sesión del Concejo Deliberante debió interrumpirse ayer luego de la agresión que sufrieran concejales del oficialismo por parte de un grupo de empleados municipales. Los incidentes se produjeron minutos después que el bloque mayoritario decidiera el envío a comisión de un proyecto que establecía un incremento en el sueldo básico de los trabajadores de la Intendencia.

Los trabajadores, la mayoría integrante de los denominados “empleados autoconvocados”, habían asistido a la sesión para apoyar la propuesta que presentó el concejal Carlos Cobo, quien pidió al tratamiento sobre tablas de su proyecto.

Cuando el bloque oficialista resolvió por unanimidad enviar el expediente a comisión “parecía que se había llegado a un acuerdo, pero minutos después comenzaron los insultos primero y luego las agresiones físicas”, comentó uno de los concejales del bloque mayoritario.

El polémico proyecto que propone un incremento del sueldo de los municipales mediante el agregado de adicionales al básico, significaría una erogación de más de 3 millones de pesos para el Municipio, “por eso creemos que se debe estudiar en detalle la iniciativa. Estamos hablando de un fondo importante que debería disponer la Intendencia en caso de aplicarse los aumentos”, agregó la fuente.

Los incidentes llamaron la atención, “primero porque estábamos todos de acuerdo, incluso el propio autor del proyecto, para enviarlo a comisión, pero luego vino la agresión, además desde hace mucho tiempo no ocurría algo semejante en el Concejo y tampoco esperábamos esta reacción desmedida que tuvieron los empleados. Por eso consideramos que no se podía continuar sesionando en estas condiciones”.

Los empleados autoconvocados acusaron por su parte que habían sido “provocados” por concejales, cuando ya se retiraban de la sesión.

María Teresa Domínguez anunció ayer que iba a denunciar a los autoconvocados por “agresiones y amenazas”, ya que fue el blanco de los insultos y los “huevazos” en plena sesión. El hijo de la concejal, empleado del Legislativo (quien ayer por la tarde habría presentado su renuncia), acudió en defensa de su madre y agredió a uno de los manifestantes, lo que enardeció aún más los ánimos.

“Fue una situación imposible de controlar, por eso se decidió interrumpir la sesión y pasar a un cuarto intermedio”, comentó el presidente del Concejo, Luis Zabala, quien logró calmar los ánimos cuando un grupo de empleados trató de ingresar intempestivamente a las oficinas internas del cuerpo legislativo para tomar venganza contra el agresor.

“Yo creo que debe prevalecer la tolerancia si queremos que estas cosas no sucedan”, reflexionó después el presidente.

El incidente duró escasos minutos. Sobrevino pasadas las 12:00, 25 minutos después que empezara la sesión. Los concejales habían concurrido durante la mañana a la Escuela Nº 150 para presenciar la presentación del nuevo edificio escolar. Luego, en la reunión previa, Cobo había adelantado que presentaría el proyecto y solicitaría el tratamiento sobre tablas.

La mayoría de los concejales, si bien coincidieron en la necesidad de analizar el reclamo, no estaban de acuerdo con aprobarlo en la misma sesión. “Yo pienso que esto se debería debatir con todos los sectores. Creo que una medida conveniente hubiera sido que funcionarios, concejales, representantes del sindicado y de los empleados autoconvocados nos reuniéramos para estudiar la propuesta”, sostuvo el concejal Roberto Rovira.

El reclamo salarial que mantiene un grupo de más de cien empleados de la Intendencia lleva dos años sin resolverse. Incluso, atravesó etapas de duros enfrentamientos entre las partes.

Los trabajadores —que durante ese lapso protestaron con paros, carpas, manifestaciones y llevaron el tema a la Justicia—, cuestionan a las autoridades municipales porque consideran que “no hacen nada para mejorar nuestros sueldos básicos, que son los más bajos del país. Además pedimos el incremento sino también que se respeten las categorizaciones, los ajustes salariales, antigüedad y demás derechos que están consagrados en el estatuto”.

 

 

 

La sesión debió ser interrumpida por incidentes provocados por un grupo de empleados municipales.