abierto de australia Chela puso a Hewitt de rodillas y está en tercera ronda El tenista argentino Juan Ignacio Chela consiguió su mejor triunfo en mucho tiempo al vencer ayer por 6-4, 6-4, 6-7 (8-10) y 6-2 al local Lleyton Hewitt, éxito que lo depositó en la tercera ronda del Abierto de Australia, primer Grand Slam del año con premios por 19.300.000 dólares. Chela, ubicado en el puesto 51 del ranking mundial de la ATP, se impuso a Hewitt (6), finalista del torneo el año pasado, al cabo de tres horas y 23 minutos de juego. Su próximo rival será el belga Kristof Vliegen (84), quien le ganó por 3-6, 6-2, 7-6 (7-4) y 7-5 al español Fernando Verdasco (30). El Flaco Chela había logrado un muy buen triunfo en la ronda inicial sobre el escocés Andy Murray (62) por un categórico 6-1, 6-3 y 6-3, ayer eliminó al ídolo local Su próximo objetivo será Vliegen y si lo supera enfrentará en octavos de final al español Juan Carlos Ferrero (17) o al alemán Nicolás Kiefer (25). El argentino jugó un tenis de altísimo nivel, dejó en silencio al público que colmó la cancha principal, el Rod Laver Arena, y además se desquitó de la derrota que había sufrido ante el mismo rival el año pasado en el abierto australiano, tras un polémico partido. Con su éxito, Chela igualó su historial con Hewitt, ya que también lo había vencido en Indian Wells 2004 y perdió en dos ocasiones: Long Island 2004 y la mencionada del año pasado en la tercera ronda del Gran Slam australiano. Chela logró el triunfo más resonante en lo que va del torneo y se sumó a la senda exitosa que había iniciado anoche su compatriota Guillermo Coria (9), quien le ganó por 7-6 (12-10), 6-4 y 6-3 al italiano Federico Luzzi (186), para avanzar a tercera ronda. El Mago Coria, vencedor en el inicio del rumano Victor Hanescu (38), tendrá como próximo rival al francés Sebastien Grosjean (28), quien eliminó del torneo al argentino Juan Mónaco (85) al vencerlo por 6-4, 6-3 y 6-3. En el caso de superar su compromiso ante Grosjean (ya le ganó una vez, en Indian Wells 2004), el santafesino jugará en octavos de final ante el vencedor del cruce entre el peruano Luis Horna (81) y el francés Paul Henri Mathieu (48). En tanto, otra derrota argentina se produjo en el cuadro de damas, en el que la tigrense Gisela Dulko (31) perdió con la japonesa Aiko Nakamura (59) por un categórico 6-1 y 6-1. El triunfo de Coria, tan ajustado como merecido, quedó opacado por lo que consiguió Chela hoy ante Hewitt, quien volvió a padecer los efectos de un argentino inspirado, tal como le sucedió en julio del año pasado, cuando el cordobés David Nalbandian lo arrolló en el cruce de Copa Davis que ambos países sostuvieron en el césped de Sydney. Chela, nacido en Ciudad Evita el 30 de agosto de 1979, saboreó las mieles del éxito en cada uno de los tres ATP que conquistó (México 2000, Amersfoort 2002 y Estoril 2004), pero el de ayer ante Hewitt tiene otro significado, más emparentado con el orgullo, por superar a uno de los tres tenistas menos queridos del circuito y con el que había tenido un roce muy comentado un año atrás. El argentino sorprendió al australiano en el primer set y se lo llevó por 6-4 merced a buenas devoluciones de servicio, más un saque preciso (conectó seis oportunos aces durante el partido) que pusieron en jaque a Hewitt. En el segundo set, que también lo favoreció por idéntico marcador, los recursos de Chela dejaron de causar sorpresa, ya que su derecha veloz y un revés profundo y certero fueron demasiado para un Hewitt que comenzó a desmoronarse cuando le quebraron su servicio en el noveno game. El australiano solicitó médico en el descanso previo al tercer set (argumentó una molestia en el pie izquierdo) y tras ser revisado jugó con mayor decisión, para adelantarse rápido por 3-0, ventaja que entusiasmó a su seguidores. Sin embargo, el argentino igualó el partido y luego se mantuvo sólido y agresivo para forzar un tie break que perdió por un ajustadísimo 10-8, tras salvar ocho set point con un coraje increíble, ya que comenzó en ese parcial a sentir calambres en la pierna izquierda y debió ser asistido por el médico. En el cuarto set, Chela se adelantó 2-0 tras quebrar el servicio de Hewitt, y luego estiró la ventaja a 3-0, 4-1 y 5-2 con el saque del australiano. Hewitt se adelantó 40-15 y el game parecía suyo, pero Chela (a esta altura su rostro reflejaba dolor y se trasladaba con dificultad por los calambres) lo sorprendió con golpes profundos y una derecha pesada que hicieron añicos su defensa, y así fue que pasó al frente hasta llevarse el partido sin vacilar, en el primer match point que dispuso. El Flaco festejó con medida euforia (tan sólo con su entrenador, La Pantera Javier Aguirre) y con la promesa interna de que si el físico lo acompaña irá por más ante el espigado Vliegen (nació en Maaseik hace 23 años e impone respeto desde sus 193 centímetros), a quien nunca enfrentó anteriormente. Chela, fanático de Boca y de los autos deportivos, ya había logrado impactos en su carrera, cuando venció al brasileño Gustavo Guga Kuerten, al ruso Yevgueni Kafelnikov, al estadounidense Andy Roddick y a inglés Tim Henman. Pero el que logró ante Hewitt, tras una temporada pobre en cuando a resultados, tiene un sabor único que sólo él sabe cuanto aprecia. Fue el triunfo más importante de mi carrera El tenista argentino Juan Ignacio Chela, quien dejó en silencio a los 15 mil espectadores que presenciaron ayer su triunfo sobre el ídolo local Lleyton Hewitt en el Abierto de Australia, admitió que logró la victoria más importante de su carrera. Fue la victoria más importante de mi carrera. Es sin duda un desquite y si me preguntás qué partido soñaba con ganar, era éste y acá, destacó el argentino nacido hace 26 años en Ciudad Evita, según consignó la agencia DPA. Chela, 51º en el ranking mundial de la ATP, se impuso por 6-4, 6-4, 6-7 (8-10) y 6-2 al local Hewitt (6) y avanzó a la tercera ronda del Grand Slam que se juega en Melbourne, sobre superficie rápida de rebound ace y un intenso calor. En las horas previas únicamente me concentré en el partido, no quería saber nada, así que ni siquiera leí los diarios, expresó el Flaco Chela, a quien el Daily Telegraph catalogó de Enemigo público número uno en su edición de esta jornada. Es que el año pasado, en un partido cargado de intensidad y fallos controvertidos, Chela escupió en un intercambio de lado en dirección a Hewitt, por lo que recibió una multa de 2.000 dólares y duras críticas por su actitud. En el cuarto set, con el marcador 4-2 saqué parado porque no podía controlar los calambres y creo que él se dio cuenta, pero igual salí adelante. Ahora lo que hay que hacer es no relajarse, falta mucho y por ahora disfruto haberle ganado aquí, delante de su público, algo que fue sin dudas muy especial, concluyó Chela El argentino jugó un partido impecable, dominó el juego la mayor parte del tiempo, hizo correr a su rival y lo obligó a equivocarse, al punto que acumuló 62 errores no forzados (Chela totalizó 34). Chela jugó extremadamente bien, más allá de que solicitó médico y después corría los drop shots. No estoy seguro de lo grave que era su dolencia», comentó el australiano en la rueda de prensa posterior al partido. Hewitt, quien dejará de ser top ten a raíz de la derrota ante el argentino, ya que perderá los puntos de la final del año pasado en la que claudicó ante el ruso Marat Safin, se quejó de la lentitud de la cancha de rebound ace. La cancha estaba lenta, más que Roland Garros, y eso me perjudicó concluyó Hewitt. (Télam) |