instalacion de papeleras en uruguay El Gobierno llamó a no alentar xenofobias nacionalistas El Presidente busca bajar los decibeles de la disputa por las empresas que se instalarán en Fray Bentos. El presidente Néstor Kirchner pidió ayer no fomentar xenofobias nacionalistas en torno a la controversia con Uruguay por la instalación de dos papeleras, y circunscribió la cuestión a un tema ambiental. Con estas declaraciones, realizadas en el marco de su visita oficial a Brasil, Kirchner buscó bajarle el tono a la polémica por la instalación de dos plantas de celulosa en la ciudad uruguaya de Fray Bentos, frente a Gualeguaychú. El tema adquirió el miércoles mayor virulencia cuando el presidente uruguayo Tabaré Vázquez habló por primera vez del conflicto y advirtió que a su país nadie lo iba a patotear, en referencia a una propuesta de la organización ecologista Greenpeace. En diálogo con periodistas argentinos en Brasilia, Kirchner aseguró que su relación con Vázquez es muy correcta y consideró que la discrepancia por las papeleras Botnia y Ence frente a la localidad entrerriana de Gualeguaychú es un tema ambiental. Lo que no hay que hacer es alentar xenofobias nacionalistas, aseveró el mandatario argentino, y diferenció el tema de las papeleras de la posibilidad de que Uruguay busque encarar un tratado de libre comercio con los Estados Unidos al señalar que las papeleras no tienen nada que ver con eso. Buenos Aires, en tanto, fue escenario ayer de la protesta de ambientalistas y vecinos que trasladaron al centro porteño sus reclamos para frenar la construcción de las fábricas en la localidad uruguaya de Fray Bentos. Una ruidosa protesta se llevó a cabo frente a la Cancillería argentina para pedir que se redoblen los esfuerzos diplomáticos tendientes a solucionar el conflicto. El reclamo contó con la presencia de la titular de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Nora Cortiñas, quien se mostró convencida de que la movilización y la demostración de hermandad son fundamentales. La esquina de Esmeralda y Arenales fue el escenario elegido ayer al mediodía por la columna de manifestantes, que marchó tras una extensa bandera en la que se leía Sí a la vida. No a las papeleras. La mayoría de los concurrentes portaba barbijos en representación del potencial riesgo de contaminación ambiental que, explicaron, generará el emprendimiento industrial en Uruguay, que fabricará pasta de celulosa. Tras su llegada a la Cancillería, una comisión ingresó al edificio cuya entrada fue reforzada con más presencia policial y el despliegue de un vallado para entregar un petitorio a las autoridades. En el escrito exigieron que se le haga cumplir a Uruguay con el tratado del río que comparte con Argentina, dijo Elisa-beth Dos Santos, de la Asamblea San Telmo. Tras la reunión que mantuvieron con los funcionarios de Cancillería Agustín Colombo Sierra y Julián Tettamanti, los delegados informaron que se obtuvo el compromiso del Gobierno de que no se va a permitir la instalación de las papeleras tal como están planteadas, dijo Rubén Saubular, también de San Telmo. En ese marco, se anunció la realización de una protesta similar a la de hoy para el viernes 27 de enero en la terminal de embarque de Buquebús, en Puerto Madero, aunque se aclaró que no se va a bloquear la salida de embarcaciones. Por la tarde de ayer activistas de la organización Greenpeace interceptaron el paso y se encadenaron a un camión que transportaba estructuras metálicas desde Chile para la construcción de la papelera Botnia, a metros del puente internacional Colón-Paysandú, en la provincia de Entre Ríos. Fuentes de la organización dijeron que Martín Prieto, vocero de Greenpeace, entregará en las próximas horas las llaves de los candados que sujetan a los activistas al contenedor del camión en la Cancillería argentina. Otro dirigente, Juan Carlos Villalonga, intentará entregar una copia de las llaves al canciller Jorge Taiana como un mensaje simbólico para transmitirle a la Cancillería que Greenpeace tiene la llave para solucionar este conflicto. Según Prieto, la clave es un plan de producción limpia regional. CONTRA DIRECTIVOS DE ENCE Y BOTNIA Gobierno de Entre Ríos presentó una denuncia penal El gobierno de Entre Ríos presentó ayer ante la Fiscalía Federal de Concepción del Uruguay una denuncia contra los directivos de las fábricas de celulosa Ence y Botnia, por el presunto delito de contaminación en grado de tentativa. La presentación lleva la firma del gobernador Jorge Busti y el vicegobernador Pedro Guastavino, quien reclamó que la Justicia se expida en el menor tiempo posible porque estamos en una situación de emergencia. Esperamos que esta denuncia prospere, porque se está por consumar un daño ambiental que va a traer consecuencias irreparables, advirtió el funcionario, quien está al frente del Ejecutivo porque Busti se encuentra de vacaciones. Guastavino se presentó ayer en el despacho de la fiscal federal María de los Milagros Schiavo, junto a la presidente de la Fundación Centro Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA), Romina Picolotti, también firmante del escrito, y el abogado patrocinante, Juan Carlos Vega. Los denunciantes consideran que si comienzan a funcionar ambas plantas de celulosa, que se construyen en la ciudad uruguaya de Fray Bentos, afectarán el medio ambiente y pondrán en riesgo la salud de más de 300.000 personas. La presentación judicial hace mención al artículo 55 de la ley 24.051, referido al delito que constituye la intención de cometer un hecho que cause daño ambiental. Busti había manifestado días pasados su confianza en la efectividad de la acción judicial, al señalar que tenemos dictámenes certeros de universidades y académicos en el sentido de que la contaminación va a existir si funcionan las papeleras, por lo que creo que los directivos de Botnia y Ence van a tener que ir a declarar al Juzgado de Concepción del Uruguay. Además, indicó que lo grave es que uno de los directivos de las empresas ya fue condenado por este delito en España. Guastavino también exhortó a la Asamblea Ambiental Ciudadana a dejar de lado sus diferencias y contradicciones para analizar internamente si van a acompañar o no esta denuncia. Hemos tenido ayer un debate importante, en el cual defendí nuestra postura. Estamos absolutamente encolumnados detrás del proyecto político del presidente de la Nación, Néstor Kirchner, y creemos que estamos muy bien acompañados en esta lucha por el gobierno nacional, expresó. Se dejó asentado que los denunciados planean operar estas plantas en las condiciones mencionadas infra durante un período de 40 años de manera ininterrumpida, por lo que los vertidos de efluentes líquidos al río Uruguay y la contaminación del aire y del suelo calculados anualmente deberán multiplicarse por cuarenta. Solamente una de las plantas operada por los denunciados verterá al río Uruguay 109.600.000 m3 de efluentes líquidos tóxicos altamente contaminantes al cabo de 40 años de producción, consignó la denuncia. (DyN) PAPELERAS Críticas de la CTA El titular de la CTA, Víctor De Gennaro, afirmó ayer que es un verso que la instalación de dos papeleras en la ciudad uruguaya de Fray Bentos generará puestos de trabajo y advirtió que lo que quieren las empresas de celulosa es depredar. Estamos frente a una presión de los grandes grupos económicos que, con el verso de que vienen a traer trabajo, buscan bajo costo laboral, producto de la desocupación y el hambre; ambiente y agua, sostuvo De Gennaro en declaraciones a radio Del Plata. El sindicalista pidió que se democratice el debate y que los trabajadores, tanto argentinos como uruguayos, estén representados en el grupo técnico de alto nivel que analiza si habrá daños en el medio ambiente con la instalación de las papeleras. Hay una conciencia muy clara de que estas empresas vienen acá a depredar y a hacer lo que no les permiten en el primer mundo y fueron financiadas por el Banco Mundial y van a dejar todas las secuelas que no quieren que dejen los países del primer mundo, advirtió De Gennaro. Sostuvo que tanto los trabajadores argentinos como los uruguayos hemos aprendido que nos traen 300 puestos de trabajo, pero se terminan 5 mil e indicó que no es cierto que sea una inversión productiva para el país sino que termina siendo depredadora. (Télam).- |