segun datos extraoficiales Bolivia: ganó Evo Morales, aunque no alcanzaba el 50% de los votos Las proyecciones de las encuestadoras vaticinaban que el líder cocalero podría ganar la Presidencia en primera vuelta. El candidato cocalero Evo Morales rozaba la victoria en primera vuelta presidencial, según dos proyecciones de consultoras independientes difundidas en La Paz, que coinciden en otorgarle al líder del MAS entre 49 y 49,8% sobre un 31 a 32% del derechista Jorge Quiroga. Cerca de las 21 horas de Argentina y cuando la Corte Nacional Electoral no había entregado todavía el primer recuento oficial, la empresa Mori, en una actualización de su proyección, otorgó a Morales un 49% contra 31% de Quiroga. Los datos previos dados a conocer por la misma empresa le otorgaban a Morales un 45% y a Quiroga un 33%, sobre el 25% de las mesas electorales. La nueva proyección de Mori se realizó sobre un 50% de los circuitos de votación, se informó. En un estudio independiente, la consultora Apoyo le otorga 49,8% a Morales contra 32% del ex presidente Quiroga, sobre una base del 40% de mesas escrutadas. A medida que las diferentes empresas dan sus nuevos datos, coinciden en la tendencia que podría otorgar a Morales la presidencia sin necesidad de una segunda vuelta en el Congreso. Según la Constitución boliviana en caso de que ningún candidato obtenga el 50% de los votos, será el Congreso el encargado de elegir entre los dos primeros. A medida que avanzaba la noche, seguidores del cocalero Evo Morales aumentaban sus celebraciones, mientras que en la campaña del ex presidente Quiroga se señalaba, con prudencia, que se esperarían los resultados oficiales. Unos 3,6 millones de bolivianos fueron convocados a esta elección, que transcurrió con apenas incidentes menores, aunque hubo grandes quejas por problemas en los padrones electorales, lo que dejó a un enorme número de personas sin poder votar. En comicios en los que también se elige un nuevo Congreso y por primera vez en la historia del país a prefectos (gobernadores) de los nueve departamentos, Bolivia escogía entre el modelo de izquierda pregonado por Morales o el sistema más ortodoxo que propone Quiroga, un tecnócrata formado en Estados Unidos. Una victoria de Morales podría generar un cambio radical en Bolivia, porque el líder cocalero ha promovido la libertad de cultivo de coca una planta medicinal que es la base de la cocaína y un control férreo del Estado sobre las multinacionales de los hidrocarburos. Bolivia tiene la segunda reserva de gas más importante de América del Sur, después de Venezuela. Morales dijo ayer, luego de votar, que en su eventual administración habrá cero cocaína, cero narcotráfico, pero no coca cero. La coca ha parido este movimiento de los pueblos, a este instrumento político, la defensa de esta hoja levantó al pueblo organizado, afirmó. También habló de la nacionalización del gas. Señaló que la riqueza natural (en su gobierno) va a volver a manos del Estado. No es claro sin embargo el alcance de la nacionalización de la que habla Morales, quien ha señalado en varios de sus discursos que es necesario trabajar con las multinacionales. Las elecciones son seguidas con interés especialmente en Estados Unidos, que ve en Morales un peligro para su plan de lucha antidrogas y no mira con buenos ojos sus vínculos con el presidente venezolano, Hugo Chávez, y el líder cubano, Fidel Castro. Las elecciones de ayer tienen carácter extraordinario y son el resultado de una grave crisis que estalló a mitad de año, que culminó con la renuncia del presidente Carlos Mesa el 9 de junio y su reemplazo por Eduardo Rodríguez, mandatario provisional, hasta el próximo 22 de enero. Esta crisis fue provocada por la insistencia de vastos sectores sociales, que por medio de marchas y bloqueos de rutas, reclamaron la nacionalización del gas. La situación se zanjó con una ley más favorable al Estado. La ley petrolera obliga a las transnacionales a pasar de un régimen de riesgo compartido (joint venture) a otro de producción compartida. El tema del manejo del gas será uno de los retos para el próximo presidente, así como también una situación en que el país parece más dividido entre el altiplano indígena del occidente y el este más desarrollado de los llanos, donde se asientan las riquezas gasífera y agroalimentaria. |