A la vanguardia en la elaboracion de un combustible ecologico Una industria puntana produce el mayor volumen de biodiésel en el país Actualmente procesa 60 mil litros por semana y espera llegar a esa misma cifra en forma diaria. De esta manera la empresa PITEY SA radicada en Villa Mercedes, es la primera en el país con ese volumen de producción. San Luis presenta las condiciones ideales para el desarrollo y co-mercialización del biodiésel, transformándose de esta manera en el principal productor del mercado nacional que tiene positivos efectos económicos para el sector agropecuario, a la vez que constituye una fuente de energía alternativa, de carácter limpia y renovable. La empresa que hizo posible ubicar a San Luis en la cima de la producción del combustible elaborado en base al aceite de soja, es PITEY SA ubicada en el Parque Industrial de Villa Mercedes, que desde hace 15 días comenzó en una primera etapa, con la producción de 60 mil litros semanales, la más importante del país en volumen. Un combustible que tiene la extraordinaria virtud de constituir un recurso renovable, a diferencia de los combustibles fósiles que tarde o temprano, se agotarán. La planta, que en poco tiempo piensa acelerar su ritmo de producción y lanzar 60 mil litros diarios de biodiésel promete reactivar las economías regionales incrementando el área destinada a cultivos oleaginosos en este caso la soja y la generación de puestos de trabajo. La primera producción tuvo como destino el autoabastecimiento de combustible en la planta y su comercialización en el mercado interno. La noticia se dará a conocer recién oficialmente el 20 de diciembre por medio de un acto en la planta industrial, cuando los empresarios reúnan a los técnicos, ingenieros y expertos que hicieron posible la producción de biodiesel. Es la primera planta que procesa soja para elaborar el biodiesel, un combustible renovable que bien puede reemplazar al gasoil. Para el responsable industrial de PITEY SA Santiago Zervino ahora se esperan nuevos impulsos y alicientes que nos podrían ayudar a continuar con las inversiones. El punto es que de la industrialización del aceite de soja se pueden obtener numerosos subproductos. Por un lado el biodiesel y por otro el glicerol que a su vez se puede mejorar haciendo una glicerina para farmacología y cosmética. También se encuentran alternativas como los fertilizantes fosforados y ya piensan en desarrollar en un futuro cercano una linea de detergente y jabón. Zervino indicó que el biodiesel en este momento se puede mezclar hasta en un 5% con el diesel mineral y producir el gasoil aditivado. El caso es que el gobierno nacional aún no aprobó una legislación que favorezca el uso del biodiesel. Por un lado se enfrentan a los enormes e influyentes intereses de las petroleras, a las que no les conviene que aparezca un competidor con tantas ventajas. Los proximos pasos La legislación que se requiere es eximir al biodiésel de impuestos a los combustibles y hacer rentable la actividad para competir además con los hidrocarburos. Por eso actualmente se comercializa a empresas que son distribuidoras de diesel mineral que lo utiliza como aditivo, explicó el especialista, quien indicó el buen rendimiento del combustible que ya están utilizando en el parque automotor de la planta. Destacó que por el momento apuntan a la exportación del aceite esterificado, uno de los procesos a los que se somete el aceite de soja y que tiene buenos valores como materia prima para biocombustibles fuera del país. El aceite esterificado es el primer paso hacia el biodiesel. Una vez que se consiga la producción máxima en la planta industrial, en forma inmediata se activará la incorporación de personal, que sufrirá un fuerte incremento. La empresa tiene un staff fijo de 28 personas, que va a tener que aumentarse a medida que se incrementen los turnos para la producción de los distintas subproductos que se van a encarar con el paso del tiempo. De todos modos aclaró que esta proyección está ligada al desarrollo de los mercados y la financiación. Sin embargo de la soja también obtienen harina que utilizan para elaborar alimentos balanceados para el sector agropecuario, como en el caso de la hacienda. De ahí que el segmento para la reactivación económica regional se agranda. Se observa en una primera linea entonces a los productores que pueden introducir la soja en sus campos, ya que los empresarios compran la materia prima en la zona. Cabe recordar que la frontera agrícola se extiende cada vez más hacia el oeste y puede convertirse en una verdadera alternativa productiva y rentable. En una segunda etapa después de adquirir la soja, se envía a las refinerías de la región para procesar el aceite. Posteriormente en la planta se procesa y se extrae el biodiesel. Hace ocho meses que los empresarios están al frente de la firma, pero el proyecto de producir el combustible tiene sus años y esfuerzos. El tiempo nos llevo a ajustar numerosas puntos clave, traer todo el equipamiento, instalarlo, capacitar al personal y armar la cadena comercial, indicó. Según datos expuestos por Zervino, la soja aporta un 18% de aceite, por lo tanto, por cada 20 litros de aceite son necesarios 100 kilos de soja. En cuanto a la comercialización, por la ubicación estratégica de San Luis, tienen llegada a todos los puertos y mercados como el de Chile que presenta una contaminación ambiental bastante pronunciada en zonas como Santiago, su capital. Cosechando combustible Zervino indicó que la producción de biodiesel también puede ayudar a crear empleo, reforzar el desarrollo agrícola de un modo sustentable y simultáneamente reducir las importaciones de gasoil, ayudando a reducir la baja de las reservas petroleras y gasíferas del país. Como Argentina es uno de los mayores productores mundiales y exportadores de aceites vegetales, como la soja y el girasol, tiene un gran potencial para la producción de biodiesel. Y en esta carrera contra el tiempo San Luis lleva la delantera al contar con la primera industria que produce biodiesel en el pais en forma industrializada y en mayor volumen hasta el momento. El biodiésel, un recurso renovable El biodiésel se elabora a partir de aceites vegetales obtenidos de semillas, plantas, o algas oleaginosas y también reciclando el aceite usado para cocción. Su energía específica es un 5% menor que la del gasoil, pero su elevada lubricidad compensa esta diferencia, por lo que el rendimiento energético de ambos combustibles es esencialmente el mismo, aseguran los especialistas. La lubricidad del biodiésel duplica la vida útil de los motores que lo utilizan. Por este motivo se lo usa mezclado con gasoil de bajo tenor de azufre, para mejorar la lubricidad de éste. Su mezcla también mejora el índice de cetanos del gasoil fósil. Su fabricación no requiere de economías de escala: se parte de un aceite vegetal, que se somete a un proceso llamado de transesterificación. Como resultante de esto se obtiene biodiesel, y un subproducto genéricamente conocido como glicerol, que tiene más de 1600 usos en el agro, la industria, la medicina y la alimentación. El biodiesel que se obtiene solo requiere filtrado previo antes de ser usado. Como no se degrada con el tiempo, como sucede con el gasoil fósil, puede almacenarse en forma sencilla y económica. Además reduce la contaminación de las emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) y de dióxido sulfuroso (SO2) en un 100%. |