• Domingo 7 de agosto de 2005 | San Luis, República Argentina

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El Mundo

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Un avión cayó al mar en Italia y hubo 13 muertos

 

Trece personas muertas y tres desaparecidas es el último balance del accidente de un avión tunecino, con 39 ocupantes a bordo, que se partió ayer en tres pedazos al amerizar de emergencia frente a las costas sicilianas (sur de Italia), anunció Vincenzo Pace, comandante de la capitanía del puerto de Palermo.

Según el comandante, los socorristas intentan remolcar los restos de la carlinga hasta el puerto de Palermo ya que la parte delantera y la cola del aparato se han hundido a 1.000 metros de profundidad.

El charter ATR-72 de la sociedad Tuninter, filial de la compañía Tunisair, cubría el trayecto entre la localidad italiana de Bari y la tunecina de Djerba, afirmó la Agencia Nacional para la seguridad aérea.

Según la compañía aérea, los 35 pasajeros tenían nacionalidad italiana y los cuatro miembros de la tripulación eran tunecinos.

El ATR-72 es un avión de transporte regional equipado de dos turbohélices.

“Los motores perdieron potencia y me he visto obligado a amerizar” haciendo una maniobra compleja, explicó el comandante del ATR-72, Chafik Garbi, a especialistas de la aviación civil italiana (Enac), añadiendo que el aparato entró en el agua con un ángulo desproporcionado. Las autoridades italianas han descartado inmediatamente la hipótesis de un atentado.

“Se trata de un accidente y no de un atentado terrorista”, señaló el ministro de Infraestructura y Transportes, Pietro Lunardi, en un comunicado.

A las 10:30, de la Argentina, el piloto del aparato ya había informado a la torre de control de que tenía problemas y pidió autorización para efectuar un aterrizaje forzoso en el aeropuerto de Palermo.

Pero el avión no llegó a Sicilia y tuvo que posarse sobre el mar a 18 millas náuticas (30 kilómetros) de Palermo y a 12 millas (22 kilómetros) al noreste del Cabo del Gallo.

Las autoridades enviaron enseguida lanchas motoras y helicópteros para prestar auxilio a los pasajeros, algunos de los cuales ya habían logrado salir de la cabina y encaramarse a las alas del avión.

El aparato se rompió en tres pedazos pero el fragmento más grande de su carlinga blanca flotó durante varias horas en el agua.

Según las imágenes tomadas por helicópteros, la mayor parte del fuselaje quedó sumergido en un mar tranquilo con vientos flojos que facilitó las tareas de rescate.

 

 

 

A sesenta años del ataque a Hiroshima

Piden la eliminación de todas las bombas atómicas

 

En una emocionante ceremonia ante 55 mil personas, la ONU recordó a más de 300 mil víctimas.

 

Un “mundo libre de armas nucleares” antes de 2020 pidieron ayer a la ONU unas 55.000 personas en Hiroshima, a 60 años del primer bombardeo atómico de la historia, mientras el primer ministro Junichiro Koizumi ratificó que Japón seguirá siendo un país pacífico y no nuclear.

“Que nadie sufra lo que sufrimos nosotros”, dijo en su discurso el alcalde de Hiroshima, Tadatoshi Akiba, en una emotiva ceremonia que recordó a las más de 300.000 víctimas que provocó la bomba atómica estadounidense en esa ciudad al final de la Segunda Guerra Mundial, el 6 de agosto de 1945.

Akiba, citado por la agencia ANSA, pidió crear en octubre una comisión especial de la ONU sobre desarme, con mandato para aprobar por mayoría, sin uso del derecho de veto de la superpotencias, la eliminación de todos las bombas nucleares del planeta antes de 2020.

“En respeto de la voluntad de los más de 300.000 muertos causados por la bomba, es hora de pasar a la acción”, dijo el alcalde en su “Declaración de paz”leída tras el minuto de silencio, acompañado por 10 toques de campana, seguidos por una multitud de pie a las 8:15, la hora exacta del primer bombardeo atómico de la historia.

En la ceremonia también estaba presente el primer ministro Junichiro Koizumi, quien en un breve mensaje aseguró que Japón hará todo lo posible para contribuir a la eliminación de todas las armas nucleares del planeta.

“Es un deber que tenemos ante las víctimas, nosotros que somos el único país del mundo golpeado por una devastación de este tipo”, dijo el primer ministro en un breve mensaje.

Las palabras de Koizumi coincidieron con una creciente preocupación de países vecinos por los proyectos de Koizumi y su partido liberaldemocrático para reformar la Constitución pacifista de 1947 y permitir la creación de un ejército con capacidad de intervenir más allá de las fronteras nacionales.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Koffi Annan, advirtió que el mundo corre el riesgo de una proliferación nuclear si no toma “acciones concretas” de inmediato.

“Estamos frente a la amenaza real de que las armas nucleares se propaguen”, dijo Annan en un comunicado enviado a las miles de personas reunidas en Hiroshima para recordar a los cientos de miles de muertos en el bombardeo estadounidense de 1945.

“Lamentablemente, el mundo hizo pocos progresos para responder a estos nuevos desafíos”, prosiguió Annan, que denunció “los esfuerzos continuos por reforzar y modernizar los arsenales nucleares”.

El alcalde de Hiroshima sostuvo que no quieren eliminar las armas atómicas “los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, todos ellos poseedores de bombas nucleares; India, Pakistán, Corea del Norte, que tienen o buscan tener este tipo de armamento”.

Akiba acusó a todos esos países de “amenazar la supervivencia de la humanidad”.

Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China son los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, y Japón presiona para sumarse a esas potencias con derecho a veto, al igual que Brasil, Alemania e India.

Según los datos oficiales, suman 266.000 los sobrevivientes del lanzamiento atómico que sufren distintas dolencias, como tumores, por la radiación y con una edad promedio de 73 años.

Tras el mensaje del alcalde, y el lanzamiento de palomas al término del minuto de silencio, hablaron un niño y una niña del último año de escuela primaria, Masayuki Iwata y Shiori Kurotani.

Bajo un silencio total, ambos leyeron su “juramento de la paz” abierto con palabras del fallecido papa Juan Pablo II, en ocasión de su visita a Hiroshima en 1981.

“La guerra es obra de los hombres. La guerra es la muerte. Quien piensa en Hiroshima, rechaza la guerra nuclear, quien piensa en Hiroshima asume la responsabilidad de la paz”, citaron los dos niños, quienes fueron saludados con un aplauso.

 

En el mundo entero

 

Desde Asia hasta Estados Unidos miles de personas participaron el sábado en las ceremonias que conmemoraban el bombardeo atómico del que fue víctima hace 60 años la ciudad japonesa de Hiroshima.

Esta ciudad, convertida en capital mundial del pacifismo, realizó un minuto de silencio a las 08:15, hora en la que se lanzó la primera bomba atómica de la Historia desde un avión estadounidense el 6 de agosto de 1945, que mató a 140.000 personas en sólo algunos instantes.

En Estados Unidos, centenares de pacifistas se trasladaron hasta lugares de fabricación o de realización de pruebas nucleares. Cerca de 400 personas también participaron en jornadas de protesta organizadas desde el jueves cerca del lugar de ensayos nucleares en Nevada, donde se realizaron varias pruebas nuclear esa comienzos de los años 1990.

A su vez, se prevé una gran manifestación cerca del laboratorio de Los Alamos, donde se fabricó la bomba utilizada en Hiroshima. Varios cientos de pacifistas y budistas se manifestarán a final del día ante las puertas del laboratorio Lawrence-Livermore en California.

En Crawford, donde se encuentra el presidente estadounidense George W. Bush, un sobreviviente de Hiroshima y un soldado estadounidense detenido en agosto de 1945 en un campo de concentración cerca de esta ciudad conmemoraron el trágico suceso.

Además, una cincuentena de personas protestó a las puertas de Crawford contra lo ocurrido en Hiroshima y también contra la guerra en Irak.

Estados Unidos jamás presentó disculpas oficiales por estos bombardeos, los primeros y los únicos en la historia en utilizar la bomba atómica.

Los mismos aceleraron la rendición japonesa el 14 de agosto y firmada el 2 de septiembre de 1945, que marcaron el fin de la segunda guerra mundial.

En Europa, el 60 aniversario de la explosión se conmemoró con minutos de silencio, ceremonias de recuerdo y llamados a la paz.

En la ciudad alemana de Hannover, hermanada con Hiroshima, la campana de la paz de la iglesia Agidienkirche sonó tres veces. En Berlín, los militantes de la organización ecologista

Greenpeace montaron cerca de la embajada de Estados Unidos una réplica de una bomba atómica, de 6 metros de alto, de la que emerge una Estatua de la Libertad.

En Londres, cerca de 200 personas se reunieron en Tavistock Square, uno de los lugares que sufriera los atentados perpetrados por Al Qaeda el 7 de julio, donde se alza una estatua de Gandhi, un memorial del Holocausto judío y un cerezo de Japón proveniente de Hiroshima.

En Croacia, el presidente Stipe Mesic

 

 

Holocausto

Las cifras

 

La bomba atómica fue lanzada por el bombardeo estadounidense “B-Emola Gay” el 6 de agosto de 1945. Tres días después una segunda bomba nuclear fue arrojada sobre Nagasaki y provocó la rendición de Japón y el fin de la Segunda Guerra Mundial. Hasta hoy, el número total de víctimas japonesas identificadas suman 242.437. Otras 60.000, extranjeros y en su mayoría anónimos, murieron en el primer holocausto atómico de la historia.