• Domingo 7 de agosto de 2005 | San Luis, República Argentina

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Horas dramaticas para 7 marinos atrapados en el mar

Ayuda decisiva de Gran Bretaña y EE.UU en el rescate del submarino ruso

 

El submarino británico Scorpio 45 llegó a la bahía Berezovaia, en Kamchatka, donde se encuentran atrapados siete marinos.

 

Dos aviones estadounidenses y uno británico llegaron ayer al extremo este de Rusia con sumergibles no tripulados para rescatar a siete marineros de un minisubmarino ruso encallado en el Pacífico, a 190 metros de profundidad y pocas reservas de aire, informó la marina rusa.

Cuando los equipos extranjeros lleguen al lugar del accidente —en la bahía Beriozovaya, al sur de la península de Kamtchatka, este de Rusia—, las autoridades planean usar los sumergibles para investigar el sitio del siniestro y eventualmente cortar los cables de una antena con los que se enganchó el batiscafo ruso.

Oficiales rusos confirmaron que provocarán una explosión bajo el agua “en las próximas horas” a fin de destruir un ancla de 60 toneladas que sujeta la antena, y por lo tanto el submarino, al lecho del mar, para luego arrastrar el batiscafo hacia un banco de arena e izarlo a la superficie a última hora de ayer.

“Se tomó la decisión de volar el ancla, para que el minisubmarino, atado con cables a botes remolcadores, pueda ascender. Si el resultado es positivo, haremos que un grupo de buzos se ponga a trabajar”, dijo el comandante de la Flota del Pacífico rusa, Víctor Fedorov, a la agencia de noticias Interfax.

“Para que esto llegue a un punto crítico, empezaremos la operación de izado al final del día. La operación de izado en sí misma podría llevar de una a cuatro horas”, dijo por su parte el vice comandante en jefe de la Armada rusa, el contralmirante Vladimir Pepelyayev, a un grupo de periodistas en Moscú.

Oficiales rusos dieron diferentes estimaciones de las reservas de aire en el batiscafo, y algunos dijeron que había oxígeno hasta el lunes, pero Pepelyayev afirmó que había suficiente aire para todo el día y “posiblemente” para hoy.

El vocero de la Armada rusa capitán Igor Dygalo dijo que los equipos estadounidenses y británicos -sumergibles robóticos con cámaras, luces, sonar e instrumentos para cortar cables- podrían empezar a trabajar recién a las 16 en la Argentina).

La encalladura del batiscafo -ocurrida el jueves- evocó de inmediato el recuerdo de la tragedia del Kursk, un submarino nuclear ruso que se hundió en el fondo del mar de Barents en agosto de 2000, en un episodio que culminó con la muerte de sus 118 tripulantes.

 

Según la TV, así sería rescatado el AS-28.